El ritual de ir al banco a pagar los impuestos municipales empieza a ser cosa del pasado en Zamora. Cada vez más vecinos de la ciudad resuelven sus obligaciones con el Ayuntamiento desde el sofá de su casa, con un simple toque en la pantalla del teléfono o pasando la tarjeta por el datáfono.

Los números lo confirman con claridad. Los pagos con tarjeta han crecido de forma sostenida durante la última década y en lo que va de 2026 ya rozan el millón de euros recaudado, con 7.273 operaciones y casi 930.000 euros abonados antes de que el año haya concluido. Para poner en perspectiva ese dato: en 2016 apenas se registraron 551 pagos con tarjeta y poco más de 35.000 euros. Desde entonces, las operaciones se han multiplicado por más de dieciséis.
Pero si hay una tendencia que llama la atención este año, esa es la del Bizum. El Ayuntamiento lo incorporó como método de pago hace aproximadamente año y medio y su crecimiento ha sido vertiginoso. En 2025 se realizaron 1.133 pagos por unos 84.000 euros. En 2026, sin haber llegado siquiera al último trimestre, ya se han superado esas cifras: 1.239 operaciones y más de 132.000 euros abonados.
No solo crece el número de pagos. También sube lo que se paga de media por cada operación: de unos 74 euros en 2025 se ha pasado a alrededor de 107 euros en 2026.
El concejal de Economía y Hacienda, Diego Bernardo, atribuye esta evolución a una razón sencilla: el Ayuntamiento ha adoptado los mismos métodos que los zamoranos ya usan cada día en bares, tiendas y restaurantes. Facilitar el pago, explica, se traduce directamente en una respuesta positiva por parte del contribuyente.
Con todo, la administración local deja claro que no tiene intención de cerrar ninguna puerta. Quienes prefieran acudir a su entidad bancaria o pagar en efectivo seguirán teniendo esa opción disponible. Hay vecinos que no tienen sus tributos domiciliados y que continúan eligiendo los canales tradicionales, y para ellos esa vía permanece abierta.
Lo que ha cambiado es que ya no existe un único camino. Zamora ha añadido nuevas puertas de acceso a sus servicios tributarios y los ciudadanos, poco a poco, están cruzándolas.



