El eclipse solar deja en Menorca una herida submarina: 300 fondeos ilegales arrasan la posidonia en un solo día

El miércoles fue una jornada histórica para Menorca. Miles de personas y embarcaciones se congregaron en el litoral de la isla para contemplar el eclipse solar total. Sin embargo, mientras el cielo se oscurecía sobre tierra, bajo el agua ocurría un desastre silencioso.

El eclipse solar deja en Menorca una herida submarina: 300 fondeos ilegales arrasan la posidonia en un solo día

La plataforma ciudadana SOS Posidònia Menorca denuncia que alrededor de 300 embarcaciones fondearon de forma ilegal sobre praderas de posidonia oceánica durante las horas que duró el fenómeno astronómico. En total, calculan que unas 2.000 barcas y yates surcaban el litoral insular en ese momento.

Las dos reservas marinas de la isla, la del Norte y la de la Illa de l’Aire, fueron las más castigadas. En el islote situado frente a Punta Prima, el viento de levante empujó a numerosas embarcaciones a buscar refugio junto al muelle, una zona cuyo fondo marino está cubierto íntegramente de posidonia.

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En la Reserva del Norte, entre Cavallería y sus alrededores, se estima que fondearon entre 200 y 300 barcos. La presión fue, según los propios activistas, «realmente brutal».

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Desde SOS Posidònia señalan que la vigilancia marítima fue prácticamente inexistente durante toda la jornada. Reconocen que una embarcación de control pasó por la Illa de l’Aire y prolongó su ronda una hora más de lo habitual, pero fue suficiente para que, en cuanto se retiró, llegaran más barcas. «Lo llaman reserva natural en la teoría, pero en la práctica no es así», critican desde el colectivo.

El contraste con el despliegue de medios en tierra fue evidente. Mientras los accesos terrestres a los puntos de observación contaban con numerosos efectivos, el mar quedó prácticamente desatendido. «Se ha hecho en un día el destrozo de todo un año», concluyen desde la organización, que exige explicaciones a las autoridades competentes.

La jornada también dejó otro incidente relacionado con el eclipse. La Guardia Civil y Salvamento Marítimo tuvieron que escoltar hasta el puerto de Mahón a siete piraguas que navegaban sin iluminación desde la Illa de l’Aire cuando ya había oscurecido, para evitar que fueran embestidas por otras embarcaciones.

Lo sucedido reabre el debate sobre la protección real de los espacios marinos protegidos de la isla, especialmente en fechas de alta afluencia turística y náutica.