La Policía Nacional detuvo el pasado lunes, 17 de agosto, a un varón que sustrajo una furgoneta de reparto con las llaves puestas y protagonizó una peligrosa persecución por las calles del centro de Salamanca, poniendo en riesgo la integridad de conductores y peatones.

Todo comenzó cuando los agentes recibieron un aviso alertando de la sustracción del vehículo. Los testigos facilitaron una descripción del vehículo y del individuo que lo conducía, lo que permitió a la Policía Nacional localizarlo en el centro de la ciudad en pocos minutos.
Al ser interceptado por los agentes y recibir la orden de detenerse y abandonar el vehículo, el hombre ignoró completamente las indicaciones y aceleró, iniciando una huida a gran velocidad por diversas calles de la ciudad.
Durante la persecución, el conductor circuló en sentido contrario y llegó a cruzar una zona peatonal con la furgoneta, situando en serio peligro tanto a otros vehículos como a personas que caminaban por la zona. La conducta temeraria dejó además daños visibles en el mobiliario urbano de la ciudad.
La huida en vehículo terminó cuando la furgoneta colisionó contra unas jardineras. Lejos de rendirse, el detenido bajó del vehículo y continuó escapando a pie, haciendo caso omiso a los sucesivos altos policiales. Finalmente, los agentes, que no le habían perdido de vista en ningún momento, lograron interceptarle y reducirle.
Las pruebas de alcoholemia y detección de drogas realizadas tras la detención arrojaron resultado positivo, lo que agrava aún más su situación legal.
Entre los objetos que llevaba consigo se encontraron diversos efectos que podrían estar relacionados con otros hechos delictivos. Las autoridades trabajan en estos momentos para esclarecer si existe conexión con otros casos abiertos.
El detenido se enfrenta a cargos por hurto, delitos contra la seguridad vial y desobediencia a agentes de la autoridad. Tras completarse los trámites pertinentes, fue puesto a disposición de la Autoridad Judicial.
Un episodio que, una vez más, recuerda los riesgos que para la ciudadanía supone este tipo de conductas en pleno corazón de la ciudad.



