Trece días de incertidumbre en Suances: las aves siguen muriendo en la ría y nadie sabe aún por qué

La ría San Martín de Suances acumula ya casi dos semanas de bajas entre su fauna sin que las autoridades hayan podido determinar qué está matando a las aves. Los primeros casos se registraron el 8 de agosto en la zona de Vuelta Ostrera, en Cortiguera, y desde entonces la situación no ha dejado de agravarse.

Trece días de incertidumbre en Suances: las aves siguen muriendo en la ría y nadie sabe aún por qué

El Gobierno regional cifró en 39 el número de ejemplares muertos, aunque desde la Asociación Proyecto Ría San Martín apuntan a más de cien. Su presidente, Abel Ojugas, realizó ayer el censo mensual habitual y los datos son demoledores: solo 15 patos azulones contabilizados frente a los 98 de junio y los 80 de julio. Los tarros blancos han pasado de 18 ejemplares el mes pasado a apenas 2 juveniles. Y así con el resto de especies presentes en la ría.

La consejería de Medio Natural solicitó análisis para determinar la causa de las muertes, pero los resultados tardarán aún varios días en llegar. Por ahora, la gripe aviar y el Newcastle han sido descartados. Las hipótesis que siguen sobre la mesa son la Fiebre del Nilo, el Botulismo, la Pasteurella y la Salmonella.

Noticias de Santander en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Cabezón de la Sal está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo14 — 30 ago
En fiestas

El alcalde de Suances, Andrés Ruiz Moya, asegura estar a la espera de lo que informe el Gobierno regional, que también coordina actuaciones con la propia asociación de la ría. También están pendientes los resultados del análisis del agua, solicitado por el Ayuntamiento desde que se tuvo conocimiento de la situación.

Mientras tanto, la zona permanece precintada para evitar el contacto de personas y animales. El área afectada se sitúa junto a un carril bici muy frecuentado por vecinos y visitantes, aunque la vegetación y la distancia existente hacen que muchos transeúntes ni siquiera reparen en el vallado ni en las aves muertas.

Los agentes de Medio Natural se encargan de retirar los ejemplares fallecidos de forma periódica para frenar una posible propagación. Aun así, la preocupación entre los aficionados a la observación de aves y entre los vecinos más implicados con el entorno natural de la ría crece con cada día que pasa sin respuesta.

La comunidad local espera que los próximos análisis arrojen luz sobre lo que está ocurriendo en uno de los ecosistemas más valiosos del municipio cántabro.