Las fuerzas de seguridad han dado un golpe contundente al tráfico de drogas en La Rioja Baja tras llevar a cabo dos operativos que se han saldado con la incautación de más de 1.200 dosis de cocaína y un centenar de gramos de hachís.

Los agentes pusieron en marcha dos intervenciones coordinadas en la comarca que han permitido desarticular puntos de venta activos y retirar una cantidad notable de sustancias estupefacientes de las calles de la zona.
La cocaína intervenida supera las 1.200 dosis, una cifra que refleja el volumen de negocio que se manejaba en estos puntos de distribución. A ello se suman los más de 100 gramos de hachís incautados, lo que da cuenta de la variedad de sustancias que circulaban en el área.
Los operativos se llevaron a cabo en distintos momentos, aunque ambos forman parte de una estrategia de vigilancia sostenida sobre el comercio ilícito de drogas en los municipios de La Rioja Baja. Las actuaciones han requerido de seguimientos previos y trabajo de campo por parte de los agentes para identificar los puntos de venta y a las personas implicadas.
Aunque las autoridades no han detallado públicamente el número exacto de detenidos ni los municipios concretos donde se produjeron las intervenciones, fuentes cercanas a la investigación confirman que el operativo se considera un éxito y que el material intervenido habría abastecido a una demanda importante en la comarca.
Este tipo de actuaciones pone de relieve el trabajo constante que realizan las fuerzas del orden en territorios que, aunque alejados de las grandes ciudades, no son ajenos al problema del narcotráfico. La Rioja Baja, con localidades como Calahorra, Arnedo o Alfaro, concentra una actividad económica y social relevante que también atrae, en ocasiones, a redes de distribución de drogas.
Las autoridades han recordado que la lucha contra el tráfico de estupefacientes es una prioridad y que se mantendrá la presión policial en la zona para evitar que nuevas redes ocupen el espacio dejado por los desarticulados.



