Más de uno de cada cuatro municipios de la provincia de Burgos carece de señal móvil suficiente, una realidad que la Diputación ya no está dispuesta a seguir tolerando sin respuestas claras.

El presidente de la institución provincial, Borja Suárez, ha exigido al Gobierno de España un calendario detallado de actuaciones tras hacerse públicos los últimos datos del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Según esos datos, existen 532 zonas sin cobertura 4G o 5G en la provincia, distribuidas en 101 municipios y que afectan a cerca de 1.879 habitantes.
El foco de la denuncia se ha puesto en la convocatoria estatal denominada «5G Redes muy rurales», un programa destinado a cofinanciar con operadores privados el despliegue de infraestructuras en las áreas sin servicio. El presupuesto total supera los 17 millones de euros, pero Castilla y León recibirá apenas 287.000 euros, una cantidad que Suárez ha calificado abiertamente de insuficiente, teniendo en cuenta que cada actuación puede costar entre 30.000 y 300.000 euros.
A eso se suma que el Gobierno no ha explicado los criterios utilizados para repartir los fondos entre las diez comunidades autónomas beneficiarias, lo que ha generado una mayor sensación de agravio en la provincia.
Desde la Diputación se ha reclamado que el Ejecutivo central concrete qué zonas quedarán fuera de la convocatoria, qué operadores han presentado proyectos, cuál es el calendario real de ejecución y qué solución se dará a los núcleos que no reciban financiación.
La comarca de Las Merindades es la más perjudicada, con 225 zonas de sombra, el 42,3% del total provincial, repartidas en 17 ayuntamientos. Espinosa de los Monteros lidera el ranking negativo con 143 puntos sin cobertura, el mayor número de todo Burgos.
Suárez ha hecho un llamamiento a los ayuntamientos para que se unan a esta reivindicación y ha anunciado que llevará una nueva proposición al Pleno de la Diputación para reclamar formalmente la mejora de la cobertura, siguiendo el mismo camino que ya se tomó en su momento con la fibra óptica.
El mensaje del presidente provincial ha sido contundente: Burgos no pide diagnósticos, pide fechas. Y recuerda que vivir en un pueblo no puede equivaler a vivir incomunicado.



