Vitoria abre la puerta a convertir lonjas vacías en pisos en los nueve barrios más vulnerables de la ciudad

El Ayuntamiento de Vitoria ha dado un paso decisivo para transformar hasta mil locales comerciales vacíos en viviendas. La medida, que acaba de dar su primer trámite oficial, permitirá reconvertir plantas bajas sin uso en pisos o en viviendas-taller en distintas zonas de la ciudad, con especial atención a los barrios con mayores dificultades económicas y urbanísticas.

Vitoria abre la puerta a convertir lonjas vacías en pisos en los nueve barrios más vulnerables de la ciudad

El proyecto de ordenanza se aprobó el pasado 31 de julio y ahora necesita el respaldo de la oposición para entrar en vigor. EH Bildu, PP y Elkarrekin Podemos son los grupos que deben analizar el texto antes de que pueda aplicarse en los próximos meses.

La iniciativa establece que los locales deben llevar más de siete años vacíos, estar situados en planta baja y cumplir las condiciones de habitabilidad, salubridad y accesibilidad exigidas por el Gobierno vasco. Además, las viviendas resultantes solo podrán destinarse a residencia habitual y permanente, quedando expresamente prohibido su uso como segunda vivienda.

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Para preservar el comercio de las principales arterias, quedan fuera de la norma el Casco Medieval, el Ensanche, gran parte de Arriaga y las zonas en desarrollo de Salburua y Zabalgana. En el resto de distritos, las calles con mayor actividad comercial también se mantienen al margen.

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Sin embargo, el Gobierno municipal PSE-PNV ha previsto una excepción importante. En los nueve barrios declarados como áreas degradadas, la conversión de lonjas en pisos podrá realizarse sin importar el tipo de calle en que se encuentren. Esos barrios son Abetxuko, Adurza, Ariznabarra, Coronación, Zaramaga, Arana, San Cristóbal, El Anglo y Judimendi, donde la mayoría de los edificios supera los cincuenta años de antigüedad.

El objetivo declarado es impulsar la rehabilitación integral de estos edificios y devolverles la vitalidad perdida, además de contribuir a paliar la grave crisis de vivienda que sufre la ciudad.

En cuanto a los precios, cuando el propietario sea un particular, las viviendas quedarán bajo un régimen de protección permanente. El Ayuntamiento contará con derecho de tanteo y retracto, y los precios serán los propios de la vivienda protegida. Como referencia, un local de 60 metros cuadrados reconvertido en piso rondaría los 144.000 euros.

La puesta en marcha de esta regulación solo ha sido posible gracias al nuevo Plan General de Ordenación Urbana, que ha abierto el camino legal para este tipo de actuaciones. Ahora, la pelota está en el tejado de los grupos de la oposición.