Segovia registró en 2025 un aumento sin precedentes en las actuaciones policiales relacionadas con las drogas, con 1.186 denuncias y 59 detenciones, incrementos del 32,51% y del 68,57% respectivamente frente al año anterior. Los datos contrastan con la tendencia nacional, donde las detenciones cayeron casi un 9%.

El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado publicó el pasado 19 de agosto su informe anual de estadísticas sobre drogas, que refleja una realidad muy diferente en la provincia segoviana respecto al conjunto del país y de Castilla y León.
En España, las detenciones por delitos contra la salud pública bajaron un 8,72% en 2025, hasta algo menos de 22.000. En la comunidad autónoma, el número de arrestos se mantuvo exactamente igual que el año anterior. Segovia, sin embargo, incrementó los suyos en más de dos tercios, aportando 59 de las 513 detenciones totales de la región.
Los especialistas advierten que estos datos reflejan ante todo la intensidad y orientación del trabajo policial, y no necesariamente un aumento equivalente en el consumo real de sustancias entre la población.
La sustancia que más peso acumuló en los decomisos fue el hachís, con casi 50 kilogramos intervenidos, lo que supone un incremento porcentual de más del 2.700% respecto al año anterior. No obstante, esa cifra hay que leerla con cautela: la base de partida en 2024 era de apenas 1,75 kilos, por lo que una sola operación de tamaño medio dispara el porcentaje de forma artificial.
La cocaína siguió un patrón similar, con 6.565 gramos intervenidos frente a unos 330 del ejercicio previo, lo que representa un aumento de casi el 1.925%. Las cantidades siguen siendo modestas en términos absolutos comparadas con provincias de mayor actividad en estas sustancias.
La marihuana, en cambio, dibuja una evolución contraria. Los 43 kilos intervenidos en 2025 suponen una caída del 66,64% respecto al año anterior, una tendencia que también se observa en el conjunto de la comunidad y en todo el país. El decomiso de plantas de cannabis también retrocedió más de un 23%.
El balance global de Segovia apunta, por tanto, a un año marcado por una mayor actividad sancionadora y penal de las fuerzas de seguridad, especialmente frente al tráfico, con un giro en el perfil de las sustancias intervenidas: menos marihuana y más presencia de hachís y cocaína, aunque todavía en volúmenes alejados de los que manejan otras provincias castellanoleonesas.



