Los jardines de la Casa de José María de Pereda, en Polanco, abren sus puertas este fin de semana al Concurso Nacional del Tomate Antiguo en su octava edición, uno de los eventos gastronómicos y agroalimentarios más singulares de Cantabria y de todo el país.

Durante hoy sábado y el domingo, el municipio cántabro se convierte en el epicentro de la biodiversidad agrícola española. Cientos de variedades únicas de tomate compiten por los títulos de Mejor Tomate de España, Mejor Tomate de Cantabria y Mejor Tomate Internacional 2026, galardones que ya han convertido esta cita en referencia obligada para agricultores, cocineros y amantes del producto de proximidad.
La feria no es solo un concurso. El programa incluye un mercado de productos ecológicos y de cercanía, talleres, charlas, conciertos y comidas populares. Además, se repartirán gratuitamente 4.000 sobres de semillas procedentes de variedades premiadas en ediciones anteriores, un gesto que refleja el compromiso del evento con la conservación del patrimonio genético agrícola.
Entre las novedades de este año destacan la subasta solidaria de una caja con los tomates ganadores de la pasada edición, inspirada en la tradicional puja del Campanu, y el certamen gastronómico Rural Chef, abierto a cualquier aficionado que quiera demostrar sus habilidades con el tomate como ingrediente protagonista. El cocinero y divulgador Antonio Vicente también estará presente con cocina en directo y un guiso de arroz de carne de tudanca, tomate antiguo asado y productos de la huerta cántabra por tan solo cuatro euros la ración.
Un momento especial llegará a las 14:00 horas con la entrega de los títulos de Tomateros Mayores de Cantabria. La reconocida antropóloga e ingeniera Yayo Herrero, referente internacional en soberanía alimentaria y agroecología, y el proyecto de fermentería pasiega La Lleldiría, galardonado recientemente con el Premio Alimentos de España 2026 al Mejor Proyecto de Emprendimiento, recibirán el honor que reconoce su defensa del producto local, la biodiversidad y el medio rural.
La Feria de Polanco nació en Bezana y ha crecido hasta convertirse en santuario del tomate tradicional. El año pasado reunió cerca de 600 variedades y coronó como ganadora a una procedente de Zaragoza que estuvo a punto de extinguirse en los años ochenta.
Una historia de recuperación y orgullo agrícola que este fin de semana vuelve a escribir un nuevo capítulo en Polanco.



