La ciudad de Miranda de Ebro celebrará el próximo sábado 29 de agosto la 43.ª edición de la Bajada del Ebro, una cita que año tras año pone sobre la mesa la misma exigencia: que el río deje de ser un paisaje de fondo para convertirse en el corazón de la ciudad.

Este año la jornada llega bajo el lema «Ebro sano, Miranda viva», y lo hace con una reclamación que lleva años sin respuesta: un estudio oficial sobre el estado de salud del Ebro a su paso por el municipio. Un compromiso que el PSOE adquirió en 2018 y que, ocho años después, sigue sin materializarse.
«¿A qué estamos esperando para saber qué es lo que hay aquí y cómo se puede sanar?», se preguntaba uno de los portavoces de la coordinadora durante la presentación del evento. La organización no oculta su frustración, pero tampoco su energía para seguir empujando.
El diagnóstico que ofrecen va más allá de Miranda. «El río se está secando, y otros ríos también», alertaron durante el acto de presentación, apuntando al cambio climático y a la escasez de agua como amenazas reales que exigen una respuesta ciudadana e institucional. La falta de zonas de refugio climático, el estado de abandono de las riberas y la ausencia de arbolado en zonas de paso son algunos de los puntos que la coordinadora pone encima de la mesa.
Entre las propuestas figuran la creación de un centro de interpretación del Ebro y una mayor implicación tanto del Ayuntamiento como de los propios vecinos. El mensaje al Consistorio esta edición es directo: «Ayuntamiento, cumple el pacto. Por un Ebro vivo».
La jornada del sábado incluirá también un momento de emoción especial. La organización rendirá homenaje a Antonio Salazar Chomón, figura vinculada a la Bajada desde su primera edición, fallecido hace ahora un año.
El programa arranca a las 12:00 horas con música ambiente. A las 14:50 se leerá el comunicado reivindicativo y se realizará el homenaje a Chomón con música de txistus. A las 15:00 habrá paella popular y a las 18:00 comenzará la bajada desde Los Pinos. El recibimiento de los participantes está previsto para las 19:30, con música y reparto de bocadillos.
Quienes quieran unirse pueden adquirir el bono de colaboración por 6 euros en distintos establecimientos de la ciudad.
Cuarenta y tres ediciones después, Miranda sigue con los pies en el agua y la vista puesta en un río que pide a gritos que alguien le preste atención.
Más noticias de Burgos
Lerma se ahoga en basura: la ausencia del operario de recogida y el turismo del eclipse desbordan los contenedores de la villa ducal
Un hombre de 35 años, herido grave al salirse de la vía en la carretera de Estépar en plena madrugada
El Ebro a su paso por Miranda lleva ocho años sin un análisis de sus aguas mientras sus riberas se deterioran