El bosque de Sa Roca, en Es Mercadal, ha sido objeto de una importante intervención de limpieza forestal destinada a reducir el riesgo de incendio y a favorecer la recuperación natural de un encinar que lleva décadas regenerándose tras las llamas.

Los trabajos han consistido en la eliminación de matorral y restos vegetales acumulados en un total de trece hectáreas. Con ello se busca no solo que el bosque crezca con mayor salud, sino también disminuir la carga de combustible que podría alimentar un posible incendio forestal en la zona.
Este encinar tiene una historia marcada por el fuego. En 1995 sufrió un incendio que arrasó parte de su superficie, y desde entonces el bosque ha ido recuperándose de manera natural. Más de treinta años después, la vegetación acumulada hacía necesaria una actuación de este tipo para garantizar que esa regeneración no se vea truncada por un nuevo siniestro.
La iniciativa se enmarca en el proyecto de restauración de masas forestales en fase avanzada de decaimiento impulsado por la conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern balear. El proyecto cuenta con una inversión de 1,7 millones de euros aportados por el Ministerio para la Transición Ecológica.
En total, la actuación ha permitido intervenir en 34 hectáreas de espacios forestales de Balears. Buena parte de los trabajos se han concentrado en Eivissa, donde amplias superficies arboladas presentan problemas de decaimiento y mortalidad del arbolado, agravados por las prolongadas sequías de los últimos años.
Las zonas seleccionadas para actuar han sido aquellas con mayor riesgo de incendio y las más afectadas por el estrés hídrico acumulado durante las últimas temporadas, una combinación que convierte a estos bosques en especialmente vulnerables durante los meses de verano.
La actuación en Sa Roca llega en pleno periodo estival, cuando el peligro de incendio alcanza su punto más alto en las islas. Las autoridades consideran que este tipo de trabajos preventivos son clave para proteger no solo el patrimonio natural, sino también los núcleos habitados cercanos a las zonas forestales.
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