Las urgencias del Hospital Universitario Doctor Peset de València abren este jueves su primera fase reformada, un proyecto que los profesionales sanitarios reclamaban desde 1998 y que por fin empieza a hacerse realidad gracias a una inversión total de 5,2 millones de euros por parte de la Generalitat Valenciana.

El president Juanfran Pérez Llorca visitó ayer las nuevas instalaciones junto al conseller de Sanidad, Marciano Gómez, y la concejal María José Ferrer San Segundo. La zona ya terminada ocupa 930 metros cuadrados y supone casi el 45% del total del área de urgencias generales de adultos.
Las mejoras son visibles desde el primer momento. La sala de espera para pacientes y familiares duplica su espacio, se ha habilitado una entrada independiente para ambulancias y la zona de atención a pacientes críticos cuenta ahora con el triple de superficie que antes. Además, entran en funcionamiento once nuevas consultas médicas, incluyendo especialidades como Psiquiatría, Oftalmología y Traumatología.
Las obras se han planificado en cuatro fases para alterar lo menos posible la actividad asistencial del hospital, que atiende una media de 430 urgencias al día, más de 135.000 al año, dando cobertura a las 292.000 personas del departamento de salud.
Pérez Llorca no esquivó el dato incómodo: este proyecto llevaba sobre la mesa desde 1998. «El Consell lo asumió en 2025 y hoy ya tenemos una primera fase de estas obras tan importantes y necesarias», señaló, agradeciendo la paciencia tanto a los pacientes como al personal sanitario.
Cuando concluyan todas las fases, previstas para el primer trimestre de 2027, el área de urgencias habrá crecido un 21%, alcanzando los 2.081 metros cuadrados. Pero más allá del tamaño, la Generalitat destaca que la gran mejora estará en la funcionalidad de los espacios y en la optimización de los circuitos asistenciales.
El president aprovechó la visita para subrayar que la sanidad sigue siendo una prioridad del Ejecutivo valenciano, con avances también en contratación de personal y reducción de listas de espera. «Queda mucho camino por hacer, pero tenemos un plan y lo estamos trabajando», reconoció.
Una reforma que, aunque tardía, llega para quedarse y para mejorar el día a día de pacientes, familias y sanitarios de uno de los hospitales más importantes de la ciudad.



