Los pueblos de la Dana llegan al otoño sin alcantarillado nuevo pero con la lección aprendida

Casi dos años después de la catástrofe del 29 de octubre de 2024, los municipios del área metropolitana de València vuelven a encarar la temporada de lluvias con las redes de alcantarillado todavía pendientes de una renovación completa. Sin embargo, este año llegan con algo que el pasado verano no tenían: la experiencia de haber superado un otoño entero con las infraestructuras dañadas.

Los pueblos de la Dana llegan al otoño sin alcantarillado nuevo pero con la lección aprendida

Los ayuntamientos han puesto en marcha durante agosto campañas intensivas de limpieza de imbornales y alcantarillas. Torrent, Paiporta, Massanassa, Catarroja, Sedaví, Paterna y las pedanías del sur de la capital han desplegado operarios en las últimas semanas para retirar sedimentos, hojas, tierra y residuos que podrían bloquear la entrada del agua a la red.

La estrategia es sencilla pero ha demostrado su eficacia. Durante el otoño e invierno pasados, pese a los episodios de lluvias intensas y las alertas rojas que se sucedieron, las redes aguantaron en la mayoría de los municipios mejor de lo que muchos temían. Hubo acumulaciones puntuales de agua, sí, pero las grandes inundaciones no se repitieron.

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En Torrent, los trabajos se concentran en los puntos más sensibles del municipio a través de Aigües de l’Horta, prestando atención especial a calles y zonas que ya registraron problemas en el pasado. Paterna, por su parte, ha revisado más de 5.000 imbornales y 300 rejas repartidos por todo el término municipal, incluidas las áreas empresariales.

En Paiporta, uno de los municipios más castigados por la riada, la empresa pública Espai mantiene las labores de revisión mientras avanzan los preparativos para una renovación profunda de toda la red de saneamiento, unas obras de gran envergadura que aún no han arrancado en su totalidad. El mantenimiento de lo existente es, por ahora, la principal defensa frente a las lluvias.

Massanassa ha optado incluso por trabajar en horario nocturno para no interrumpir la vida de los vecinos. Catarroja, además de limpiar los imbornales, ha completado el desbroce del barranco de Pelayo para facilitar el paso del agua cuando lleguen las primeras tormentas.

La llegada de septiembre pone en alerta a toda la comarca. Los vecinos esperan que las obras definitivas lleguen cuanto antes, pero mientras tanto, los ayuntamientos confían en que la prevención vuelva a marcar la diferencia este otoño.