Sepúlveda vuelve a vibrar con sus Fiestas de los Toros y recupera el encierro campero tras años de espera

Sepúlveda ha vuelto a convertirse estos días en el corazón festivo de la provincia de Segovia. Las tradicionales Fiestas de los Toros han reunido a cientos de vecinos, visitantes y antiguos habitantes del municipio que no han querido perderse una celebración que mezcla raíces, emoción y arraigo popular.

Sepúlveda vuelve a vibrar con sus Fiestas de los Toros y recupera el encierro campero tras años de espera

Uno de los momentos más esperados de estas fiestas ha sido la recuperación del encierro campero, una modalidad que recorre el entorno natural del municipio y que llevaba tiempo sin celebrarse. Su vuelta ha sido recibida con entusiasmo tanto por los aficionados más veteranos como por las generaciones más jóvenes, que han podido conocer de primera mano una tradición que forma parte de la identidad de este rincón de la Castilla profunda.

La fiesta ha tenido un marcado carácter familiar, con una participación muy concurrida que ha llenado las calles y plazas de Sepúlveda de vida y alegría. El ambiente ha sido festivo pero también íntimo, con ese sabor a pueblo que caracteriza a las celebraciones más auténticas de la región.

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¡Sepúlveda está en fiestas!Encierros, toros y qué hay hoy — programa en vivo27 — 31 agosto
En fiestas

Entre los asistentes no han faltado sepulvedanos que residen fuera del municipio y que aprovechan estas fechas para regresar. Uno de ellos lo resumía con una frase que refleja el sentimiento de muchos: «Pase lo que pase en la vida me gustaría volver al pueblo». Una declaración sencilla pero cargada de significado, que habla del vínculo emocional que muchos mantienen con sus orígenes y que las fiestas ayudan a renovar año tras año.

Sepúlveda, conocida también por su impresionante patrimonio histórico y su famoso lechazo, se transforma durante estas jornadas en un punto de encuentro donde el tiempo parece detenerse. Los festejos taurinos no son solo un espectáculo, sino un pretexto para reunirse, para recordar y para reforzar los lazos comunitarios que sostienen la vida de los pueblos.

La edición de 2026 quedará en el recuerdo especialmente por ese regreso del encierro campero, que ha devuelto a la fiesta una dimensión que muchos echaban de menos y que contribuye a mantener viva una celebración con siglos de historia a sus espaldas.