Las escuelas infantiles municipales de Salamanca han reducido su oferta de 25 a 21 aulas en el último curso, una pérdida que el Grupo Municipal Socialista considera inaceptable y que llevará al próximo Pleno del Ayuntamiento en forma de moción para exigir cambios concretos.

La portavoz socialista, María Sánchez, ha subrayado que la educación de cero a tres años es una etapa «decisiva para el desarrollo cognitivo, afectivo, social y motriz» de los menores, y ha reclamado al Consistorio que deje de tratarla como un servicio secundario.
La situación es especialmente llamativa porque, mientras la red pública pierde capacidad, la matriculación en centros privados ha crecido hasta acercarse casi a las cifras de escolarización municipal. Una tendencia que, según los socialistas, refleja el deterioro progresivo de lo público.
Salamanca cuenta con cuatro escuelas infantiles de titularidad municipal: Los Pizarrales, El Rollo, Garrido y El Zurguén. Tres de ellas tienen la gestión externalizada, un modelo que el PSOE ya había cuestionado anteriormente al pedir que el Ayuntamiento recuperara la gestión directa de estos centros.
La concejala Mar Fuentes ha sido contundente al valorar la pérdida de esas cuatro aulas, señalando que supone un retroceso difícil de justificar en un momento en que las familias necesitan más apoyos, no menos.
🍢Guía de tapas de la Feria de Día34 casetas · pincho de feria a 3,50 € · 4-15 sepDesde el 4La moción socialista incluye un paquete de propuestas. La principal, avanzar hacia una educación de cero a tres años universal y gratuita, con el servicio de comedor incluido sin coste adicional para las familias. También se pide una reducción de las ratios de alumnos por aula, más recursos para atender la diversidad, mejoras en las infraestructuras y en los sistemas de climatización de los centros.
Los profesionales que trabajan en estas escuelas también están en el centro de las reivindicaciones. Los socialistas reclaman mejores condiciones laborales para quienes desarrollan «una tarea de enorme responsabilidad», en palabras de Sánchez.
El argumento de fondo es claro: la educación temprana no solo beneficia al desarrollo de los niños, sino que también es una herramienta fundamental para la conciliación familiar y la igualdad de oportunidades. Descuidarla tiene un coste social que va mucho más allá del número de aulas cerradas.
El Pleno será el escenario donde el PSOE pondrá sobre la mesa si el Ayuntamiento está dispuesto a cambiar de rumbo en este asunto.



