El Hospital Universitario de Salamanca vuelve a estar en el centro de la actualidad por un relevo en su dirección que nadie esperaba. Carmen Rodríguez, hasta ahora gerente del centro, ha sido cesada de forma fulminante y la consejería de Sanidad ha confirmado que la destitución le fue comunicada el pasado viernes.

El revuelo dentro del complejo hospitalario no ha tardado en extenderse. El nombre y la fotografía de Rodríguez permanecen aún visibles en el cuadro de dirección del centro, mientras la directora médica, María Díez Campelo, asume provisionalmente las funciones de gerencia hasta que se nombre a su sucesor.
Desde Sacyl atribuyen el cambio al inicio de una nueva legislatura, aunque el consejero Alejandro Vázquez sigue en su puesto. Lo que sí ha variado es la cúpula de la gerencia regional de salud, que ahora ocupa Álvaro Muñoz, exsubdirector médico del propio hospital salmantino.
El proceso para encontrar sustituto seguirá el mismo modelo que se ha aplicado esta semana para nombrar a los nuevos gerentes del Hospital Río Hortega, el Clínico de Valladolid, el del Bierzo y el de Palencia, cuyos nombres se han publicado oficialmente este lunes. Se calcula que el relevo en Salamanca podría resolverse en torno a un mes.
La fórmula elegida es un concurso abierto con libre designación, ya que se trata de un puesto de confianza. Pueden presentarse candidatos con perfil estatutario del ámbito público, como médicos de carrera, pero también personas del sector privado o sin la escala requerida. Una comisión de valoración analizará los méritos y podrá realizar entrevistas antes de elevar su propuesta.
Una de las novedades más destacadas es que Sacyl ha fijado un límite de cuatro años de mandato para estos cargos, una cláusula que no existía antes y que busca dar mayor estabilidad a una figura históricamente muy volátil en este hospital.
Y es que los números hablan por sí solos. Con este nuevo nombramiento, el Hospital de Salamanca habrá tenido seis gerentes diferentes en apenas una década. Carmen Rodríguez apenas llegó a los dos años y medio en el cargo, lo que convierte su paso en uno de los más breves de los últimos tiempos.
Sanidad confía en que el nuevo sistema, más reglado y con límite temporal claro, ponga freno a una inestabilidad que ha marcado durante años la gestión del principal centro hospitalario de la provincia.



