Septiembre llega a Vitoria con el sonido de la ciudad poniéndose en marcha. Tras un mes de agosto marcado por horarios reducidos, servicios limitados y calles más tranquilas, la capital alavesa recupera este martes su pulso habitual.

El cambio más visible para muchos conductores es el regreso de la Ordenanza de Tráfico y Aparcamiento. Desde las diez de la mañana de hoy, aparcar en las zonas verdes y azules del centro y algunos barrios vuelve a tener coste. De lunes a viernes el tique es obligatorio de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00, mientras que los sábados solo se paga por la mañana. Tardes del fin de semana, domingos y festivos seguirán siendo libres.
En cuanto al transporte público, Tuvisa retoma hoy sus frecuencias completas. Los autobuses urbanos reducirán sus tiempos de espera hasta los 10 o 20 minutos según la línea, y el BEI, el bus eléctrico interurbano, volverá a pasar cada siete minutos por su recorrido habitual.
El tranvía ya dio ayer un paso en esa misma dirección al recuperar sus intervalos normales. Sin embargo, los viajeros deberán seguir aguantando un pequeño rodeo durante unos días más. Las obras de renovación del firme en las calles General Álava e Independencia mantienen cortado el paso hasta el próximo lunes, por lo que los convoyes siguen con parada final en Parlamento desde Ibaiondo y Abetxuko, y en Angulema desde Salburua y Universidad.
Los centros cívicos también abren hoy sus puertas con toda su actividad. Durante agosto solo el de Ibaiondo mantuvo servicio completo, el de El Pilar atendió en horario de mañana de lunes a viernes, e Iparralde reincorporó su actividad a mediados de mes. A partir de hoy, todos los centros recuperan su oferta completa de servicios y atención ciudadana.
Las piscinas cubiertas siguen la misma senda, con la salvedad de Ibaiondo, que cerró ayer y no reabrirá hasta el 21 de septiembre, y Judimendi, que permanece clausurada por las obras en su centro cívico.
El listado de servicios que se reactivan es largo: los Servicios Sociales de Base, las bibliotecas municipales, la Casa de las Mujeres y los centros Bizan que aún estaban cerrados vuelven a estar disponibles para los vecinos.
Vitoria sacude el letargo estival y retoma el ritmo de siempre. Para bien o para mal, el verano ya es un recuerdo.



