La Losa celebra estos días sus fiestas en honor a Nuestra Señora de Cepones y San Roque con un programa que combina tradición y novedades, y que tiene en la participación vecinal su sello más reconocible.

La alcaldesa del municipio segoviano, Mercedes Otero, lo tiene claro: aquí las fiestas no se organizan, se construyen entre todos. Peñas, asociaciones, quintos y vecinos de todas las edades se suman año tras año a una celebración que llena calles y plazas de música, juegos y encuentros.
El gran protagonista de esta edición es el Vermú Popular, que cumple su décima edición. Desde aquel primer encuentro, la cita ha crecido hasta convertirse en una de las referencias del calendario festivo de La Losa. Para conmemorarlo, la imagen de aquella primera edición ocupa este año el cartel de las fiestas. La fórmula sigue siendo la misma: el Ayuntamiento aporta los ingredientes y los vecinos se encargan de cocinar y de que todo salga perfecto. El viernes 4, la plaza de Los Pobos acogerá la celebración, dedicada al Brilli-brilli y amenizada por Los Pichas 3.0 y DJ Peli.
La novedad más esperada llega el jueves 3 con la primera carrera de autos locos en la cuesta de la calle Real. Cerca de una decena de participantes ya tienen listos sus vehículos artesanales y la expectación entre los vecinos es notable. Otero destaca que la gente se ha volcado con la iniciativa desde el primer momento.
El programa no olvida las citas clásicas. Las Vaquillas de la Luna, en la plaza de toros a las 23:15 horas del viernes, son otra de las grandes señas de identidad de estas fiestas. Juegos, talleres, yincanas, concursos de disfraces y encierros infantiles completan una agenda pensada para todas las edades, junto al campeonato de chito y otras actividades deportivas.
La música acompaña cada jornada con actuaciones de La Bandita, Los Lebreles, Masamadre, Ronda Losana y el tributo a Estopa de Estoparte, entre otros. Las peñas, tanto las más jóvenes como las veteranas, son piezas imprescindibles del engranaje festivo. La Asociación de Mayores también tiene su hueco con un concurso de parchís.
En La Losa, las fiestas son de todos y para todos. Y eso, según sus propios vecinos, es lo que las hace únicas.



