Este martes 1 de septiembre vence el plazo que el alcalde José Luis Martínez-Almeida dio a Casa Árabe para abandonar su sede en las históricas Escuelas Aguirre, un edificio emblemático del barrio de Retiro que el Consistorio quiere recuperar para los madrileños.

El Gobierno municipal llegó a esta fecha sin haber recibido ninguna señal de la institución sobre su intención de marcharse. Así lo confirmó el lunes la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, quien advirtió de que el plazo se mantiene y que, si Casa Árabe no abandona el inmueble, el Ayuntamiento tendrá que valorar las opciones legales y estructurales disponibles.
«Esperemos que cumplan con sus compromisos y no tener que acometer ningún otro tipo de actuación», señaló García Romero.
En la misma línea se pronunció el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, quien reconoció que el Consistorio ya trabaja en un plan alternativo por si la salida no llega a producirse este martes.
El origen del conflicto se remonta al pasado 29 de junio, cuando Almeida anunció la decisión de recuperar el edificio. El alcalde justificó la medida en el deterioro del inmueble, los informes del Tribunal de Cuentas que alertaban de una situación financiera crítica en la institución y la gestión de la exdirectora Irene Lozano, de cuya etapa dijo que había dejado Casa Árabe en la «bancarrota». La Comunidad de Madrid ya había abandonado el consorcio meses antes por motivos similares.
Almeida prometió entonces obras urgentes de conservación del edificio para devolverlo al uso ciudadano y ofreció ayuda para encontrar una nueva sede a la institución.
Sin embargo, los alumnos no han aceptado las condiciones y han protestado desde el primer momento. Este martes han convocado una concentración a las 19 horas en los jardines de Escuelas Aguirre para rechazar el desalojo. Los estudiantes denuncian que dos meses, con agosto de por medio, es un plazo imposible para desmantelar la actividad de un centro que lleva instalado allí desde 2008.
«El problema es muy gordo, porque en dos meses no pueden desmantelar lo que hay en Casa Árabe», señalaron desde el colectivo de alumnos, que ha reunido más de 14.300 firmas en Change.org pidiendo que la institución permanezca en su sede.
La jornada de hoy marcará un punto de inflexión en este pulso entre el Ayuntamiento y una institución que, sea como sea, tendrá que encontrar una salida al conflicto.



