Cilleruelo de Abajo, un municipio de apenas unos cientos de habitantes en la comarca burgalesa de la Ribera del Duero, ha protagonizado uno de los actos culturales más emotivos del verano en la provincia. Sus vecinos, conocidos popularmente como los ‘collalbos’, han rendido tributo a la figura de Federico García Lorca con una celebración que no se vivía en el pueblo desde hace 55 años.

El homenaje reunió a vecinos de todas las edades, así como a numerosos visitantes llegados desde localidades cercanas, que quisieron acompañar a los ‘collalbos’ en este reencuentro con la memoria poética y teatral del granadino universal.
El acto recuperó una tradición que el propio pueblo había protagonizado décadas atrás y que había quedado guardada en el recuerdo de los más mayores. Fueron precisamente ellos quienes impulsaron la iniciativa, con el deseo de transmitir a las generaciones más jóvenes el valor de un legado cultural que el tiempo no ha logrado borrar.
La velada contó con recitales de poesía, interpretaciones de textos lorquianos y una atmósfera cargada de sentimiento que convirtió las calles y plazas del pueblo en un escenario vivo. Los asistentes describieron la jornada como un momento de orgullo colectivo y de recuperación de la identidad cultural de un pueblo pequeño que no renuncia a su historia.
Cilleruelo de Abajo demuestra así que los grandes homenajes no siempre nacen en las grandes ciudades. A veces, son los pueblos los que guardan con más celo la memoria de quienes dejaron huella en la cultura española, y los que la devuelven al presente con mayor autenticidad y emoción.
Un ejemplo de que la cultura rural sigue viva y merece todo el reconocimiento de la provincia de Burgos.



