Las piscinas municipales de Valladolid echarán el cierre este jueves, 3 de septiembre, mientras la Aemet anuncia máximas de 38 grados para el viernes. La paradoja ha impulsado al Ayuntamiento a comprometerse públicamente a revisar el modelo de temporada para el verano de 2027.

El alcalde Jesús Julio Carnero visitó ayer las instalaciones de Riosol junto a la concejala de Participación Ciudadana y Deportes, Mayte Martínez, y aprovechó la ocasión para adelantar que el equipo de gobierno hablará con los usuarios para buscar «una solución satisfactoria» que permita mantener abiertas las piscinas más allá de la fecha actual de cierre.
«Vamos a estudiar, vamos a hablar con los usuarios para ver qué posibilidades existen, sobre todo en cuanto a flexibilizar el cierre», explicó el regidor, reconociendo que las condiciones meteorológicas de los últimos veranos ya no encajan con un calendario fijo e inamovible.
Este año, sin embargo, no habrá margen de maniobra. Los contratos vigentes no permiten prolongar la temporada, por lo que el Ayuntamiento tendrá que esperar a reformular los pliegos para ejercicios futuros.
La temporada 2026 cierra con buenos datos. Los cinco recintos de la ciudad, Canterac, Riosol, Juan de Austria, Rondilla y Puente Duero, han sumado más de 105.700 accesos y superan los 4.250 abonados, cifra que mejora notablemente los cerca de 3.200 registrados en 2024. La reciente remodelación de Riosol, que supuso una inversión de aproximadamente 1,2 millones de euros, ha sido un factor clave en este crecimiento.
El Ayuntamiento destinó este año 55.000 euros a mantenimiento, incluyendo renovación de vallas, reparaciones en accesos y la instalación de sombrillas. En materia de seguridad, Carnero destacó que la campaña ha transcurrido «sin incidencias destacables», gracias al control de acceso y al apoyo de la Policía Municipal.
Desde la oposición, el Grupo Municipal Socialista ha aprovechado el momento para presentar su propia propuesta: adelantar la apertura al 12 de junio, prolongar el cierre hasta el 10 de septiembre y digitalizar la compra de abonos para evitar desplazamientos a taquilla. Unas medidas que, según el PSOE, condicionan a obtener respaldo ciudadano en las próximas elecciones municipales de mayo.
Lo que queda claro es que el debate ya está sobre la mesa. El calor no entiende de calendarios y Valladolid, tarde o temprano, tendrá que adaptarse.
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