Salamanca despide a uno de sus políticos más longevos en la institución provincial. Javier Iglesias abandonará la presidencia de la Diputación tras quince años de mandato para ocupar un escaño como senador autonómico designado por las Cortes de Castilla y León.

El Grupo Parlamentario Popular registró este martes la candidatura de Iglesias junto a la del actual vicepresidente del Senado, Javier Maroto, dentro del plazo legal que vencía el pasado 2 de septiembre. Ambas designaciones se someterán a votación en el pleno de las Cortes de Castilla y León convocado para los días 10 y 11 de septiembre, sesión con la que arrancará el nuevo periodo ordinario de sesiones del parlamento autonómico.
La asignación de estos dos escaños corresponde al Grupo Popular en virtud de su representación parlamentaria y está amparada por el artículo 69.5 de la Constitución Española y el artículo 24.5 del Estatuto de Autonomía.
La marcha de Iglesias cierra un ciclo que comenzó en 2011 y que ha convertido al político salmantino en uno de los presidentes provinciales con mayor recorrido en la historia reciente de la institución. Antes de llegar a la Diputación, Iglesias acumuló una extensa trayectoria: fue alcalde de Ciudad Rodrigo durante veinte años, concejal en el Ayuntamiento de Salamanca, procurador en las Cortes de Castilla y León, diputado nacional, senador en distintas legislaturas y presidente provincial del Partido Popular de Salamanca.
El propio Iglesias se despidió con palabras cargadas de emoción. «Han sido más de quince años apasionantes al frente de la Diputación de Salamanca. Una etapa que ha supuesto para mí un enorme reto personal, pero, sobre todo, una gran responsabilidad y un privilegio: poder trabajar cada día por nuestra provincia», afirmó tras conocerse el anuncio.
🍢Guía de tapas de la Feria de Día34 casetas · pincho de feria a 3,50 € · 4-15 sepDesde el 4El presidente saliente también quiso agradecer de forma especial a los alcaldes, alcaldesas y concejales de los municipios provinciales, a quienes describió como los protagonistas de algunos de sus momentos más gratificantes como servidor público.
«Hemos intentado construir una Diputación cercana, útil y preparada para afrontar los retos de cada momento, pero siempre con el mismo objetivo: mejorar la vida de las personas», señaló.
Su salto a la política nacional desde el Senado abre ahora una etapa de incertidumbre en la Diputación provincial, donde deberá designarse un sucesor que tome las riendas de una institución clave para los municipios y pueblos de Salamanca.



