La provincia de Burgos da un paso firme para que los niños de sus pueblos más pequeños tengan los mismos recursos educativos que los de las grandes ciudades. La Diputación Provincial y la Junta de Castilla y León han renovado este miércoles un convenio que moviliza 400.000 euros destinados a mejorar las infraestructuras de las escuelas del medio rural.

El acuerdo fue firmado por el presidente de la Diputación, Borja Suárez, y la consejera de Educación, María Pardo, en un acto celebrado en la sede provincial. Ambas instituciones aportarán la misma cantidad, con una financiación al cincuenta por ciento, a la que podrán sumarse los propios ayuntamientos con hasta un veinte por ciento adicional según las obras que se lleven a cabo en cada localidad.
Suárez destacó que mantener los colegios abiertos en los pueblos es «el mejor ejemplo de una política vertebradora» y una condición indispensable para que la igualdad de oportunidades llegue a todos los rincones de la provincia, independientemente del número de habitantes.
Por su parte, la consejera Pardo subrayó que el objetivo es dotar a los centros de Educación Infantil y Primaria del entorno rural de infraestructuras modernas y adaptadas a las necesidades del siglo XXI.
Más allá de este convenio, la Junta prevé invertir más de 22 millones de euros en actuaciones educativas en toda la provincia de Burgos durante el presente curso. Estas actuaciones engloban 55 intervenciones de reforma, mejora y sustitución en municipios como Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Villarcayo, Salas de los Infantes o Espinosa de los Monteros, centradas principalmente en renovar cubiertas, carpintería y accesibilidad.
Entre los proyectos de mayor envergadura destaca la reforma del Instituto de Educación Secundaria Diego de Siloé, con una inversión prevista de más de 11 millones de euros, y la ampliación del Centro Integrado de Formación Profesional Río Ebro en Miranda de Ebro, que recibirá cerca de 7 millones. Esta misma localidad contará además con un nuevo centro de Educación Especial.
Con este conjunto de medidas, las administraciones quieren enviar un mensaje claro: el futuro de los pueblos pasa también por garantizar que sus escuelas permanezcan abiertas y en condiciones dignas. Una apuesta que, en una provincia tan extensa y despoblada como Burgos, no es solo una cuestión educativa, sino de supervivencia del territorio.
Más noticias de Burgos
4.500 truchas jóvenes repueblan el Arlanza tres semanas después del vertido que devastó el río en Salas de los Infantes
Cuatro días de máxima precaución en Burgos: prohibido encender fuego ante el riesgo extremo de incendios forestales
Burgos cierra filas contra las novatadas: policías, universidad y ayuntamiento vigilan la llegada de 3.000 nuevos estudiantes