Burgos se prepara para recibir a casi 3.000 alumnos de nuevo ingreso en la Universidad de Burgos (UBU) con un mensaje rotundo: tolerancia cero a las novatadas. Las instituciones de la ciudad han unido fuerzas para garantizar que el inicio del curso académico sea seguro y libre de prácticas humillantes.

El pasado martes 1 de septiembre, representantes de la Subdelegación del Gobierno, el Ayuntamiento y la propia UBU se reunieron en una cumbre de seguridad para coordinar un dispositivo de vigilancia que abarca mucho más que los campus universitarios.
El subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, el rector José Miguel García y el concejal de Seguridad, Ángel Manzanedo, acordaron junto a los mandos de las Policías Nacional y Local extender la vigilancia a las residencias de estudiantes y a las zonas de ocio nocturno de la ciudad.
El motivo no es baladí. Alrededor del 60% de los nuevos universitarios llega desde fuera de la provincia, lo que convierte el arranque de curso en un momento especialmente delicado. Las autoridades no quieren que los recién llegados se enfrenten a situaciones de intimidación disfrazadas de tradición.
Porque ese es precisamente uno de los grandes mensajes de esta cumbre: las novatadas no son una forma de integración, son un delito. Injurias, vejaciones o daños son algunas de las figuras penales que pueden derivarse de estas conductas. Pedro de la Fuente ha sido directo al respecto, asegurando que se ejercerá una vigilancia exhaustiva para que estas prácticas queden definitivamente enterradas.
Desde la UBU, el rector García ha dejado claro que las consecuencias dentro del ámbito académico pueden ser igualmente duras: sanciones que van desde la expulsión temporal hasta la definitiva, además de la posible intervención de la Fiscalía si se detectan indicios de delito.
El Ayuntamiento ha secundado esta postura. El concejal Manzanedo ha subrayado que los estudiantes tienen derecho a vivir su etapa universitaria con plena libertad y seguridad, y que el Consistorio no dará margen a ninguna conducta degradante.
Las instituciones han lanzado también un llamamiento directo a los estudiantes: que no callen si son víctimas o testigos de novatadas. Para cualquier situación de emergencia, los teléfonos disponibles son el 091 para la Policía Nacional y el 092 para la Policía Local de Burgos.
Burgos lleva años consolidando un entorno universitario libre de este tipo de abusos, y las autoridades quieren mantener ese camino sin retrocesos.
Más noticias de Burgos
La Diputación y la Junta se alían para que los colegios rurales de Burgos no cierren sus puertas
Cuatro días de máxima precaución en Burgos: prohibido encender fuego ante el riesgo extremo de incendios forestales
Burgos cierra su cuarto plan de comercio con 825.000 euros invertidos y el mejor arbitraje de consumo de España