La ciudad de Segovia se enfrenta a una revisión de su inventario municipal este año. La decisión del gobierno local, liderado por el Partido Popular, busca solucionar problemas derivados de la falta de control sobre los bienes del Ayuntamiento. Esta actuación surge tras una denuncia presentada por la portavoz de Ciudadanos sobre una deuda con el aparcamiento Catedral-Oblatas que asciende a casi 13.000 euros.

La deuda se debe a la falta de pago de cuotas de comunidad relacionadas con cinco plazas de aparcamiento de propiedad municipal. Estas plazas han sido utilizadas por el alcalde, José Mazarías, y otros funcionarios municipales. La falta de un inventario claro ha llevado a situaciones económicas complicadas, afectando directamente la gestión de los recursos públicos en Segovia.
Desde la Alcaldía se ha planteado que la denuncia de Ciudadanos es un intento de buscar notoriedad mediática. Las autoridades locales argumentan que estas plazas se recibieron en el patrimonio municipal en 2021. Anteriormente, estaban a nombre de otra entidad, lo que ha contribuido a la confusión sobre su gestión.
Por su parte, la concejala de Ciudadanos ha señalado que la deuda se remonta a administraciones anteriores y ha cuestionado la gestión actual. Afirma que el PP está repitiendo problemas del pasado en lugar de ofrecer soluciones efectivas a los ciudadanos de Segovia. Esta crítica pone de manifiesto la falta de organización en la documentación del patrimonio del Ayuntamiento.
La edil también ha solicitado información sobre si hay otros inmuebles en situaciones similares. Afirma que es fundamental tener un inventario ordenado para evitar que esta situación se repita y provocar un mayor costo al erario público. Evitar gastos innecesarios es un objetivo que preocupa a muchos vecinos.
Otero, la portavoz de Ciudadanos, ha resaltado que esta situación no es un hecho aislado. A lo largo de la historia reciente de Segovia, la mala gestión del patrimonio ha generado problemas económicos serios. Los ciudadanos han mostrado su preocupación ante una posible repetición de estos errores.
El gobierno municipal ha incluido en los próximos presupuestos una partida para actualizar el inventario de bienes. Se espera que este proceso esté concluido entre este año y el próximo. La administración local se enfrenta a un reto significativo que requiere un seguimiento constante para asegurar que se eviten situaciones similares en el futuro.
La cuestión de la deuda y el mal manejo del inventario dejarán una marca en la agenda política de esta legislatura. Los próximos meses serán clave para evaluar cómo se avanza en la regularización de esta situación y en la mejora de la gestión de los recursos municipales.
