El verano de 2026 se despide de León con un balance que preocupa a las autoridades sanitarias y a los expertos en salud pública. Un total de 53 personas han perdido la vida en la provincia a causa de temperaturas excesivas entre los meses de junio y agosto, una cifra que convierte a este período estival en el segundo más mortífero desde que existen registros oficiales del Sistema de Monitorización de la Mortalidad, allá por 2015.

Solo el verano de 2022, con más de un centenar de fallecidos, supera en gravedad al que ahora queda atrás.
El mes de agosto fue, paradójicamente, el más llevadero de los tres. Tras unos meses de junio y julio especialmente duros, con 21 y 20 fallecidos respectivamente, agosto cerró con 12 decesos. Desde el viernes 21 de agosto no se ha registrado ninguna muerte atribuible al calor, gracias en parte a un final de mes con condiciones casi otoñales.
Aun así, el daño ya estaba hecho. Las cifras de junio y julio habían desbordado por anticipado los números del verano de 2025, cuando fallecieron 24 personas, todas ellas en agosto.
El perfil de las víctimas resulta revelador. Las 53 personas fallecidas tenían más de 65 años, y 39 de ellas superaban los 85. En cuanto al género, las mujeres representan la mayoría: 34 de los 53 fallecidos eran femeninas, una tendencia que ya se observó con fuerza en 2022, cuando 96 de los 104 muertos por calor eran mujeres.
Este verano confirma además una tendencia que cada vez preocupa más: en León, el calor está superando al frío como causa de muerte relacionada con las temperaturas extremas. Durante el pasado invierno fallecieron cinco personas por causas vinculadas al frío, una en diciembre y cuatro en enero. El contraste con las 53 muertes por calor es llamativo.
Ya en 2025 se había visto esta inclinación, con el triple de muertos por calor que por frío. Hasta hace poco, solo 2022 había registrado más víctimas en verano que en invierno. Ahora, esa excepción parece estar convirtiéndose en norma.
Los datos son un aviso difícil de ignorar. La provincia de León, históricamente asociada a inviernos fríos y largos, se enfrenta a un nuevo escenario climático en el que el calor extremo se asienta como una amenaza real y creciente para sus habitantes más vulnerables.
Más noticias de León
León se viste de deporte: fútbol, baloncesto y lucha leonesa llenan el fin de semana de acción
El Toralín abre sus puertas con un empate sufrido que deja a la Ponferradina con buenas sensaciones
Valencia de Don Juan se viste de fiesta: coronación, pregón y música para arrancar las fiestas del Castillo Viejo