Sant Lluís despide sus fiestas con una emotiva cabalgata de jóvenes caballeros y un jaleo con burros

Sant Lluís cerró el domingo su particular homenaje a las fiestas patronales con una celebración que dejó huella en el corazón del pueblo. La localidad del sureste de Menorca vivió una tarde cargada de tradición, música y emoción con la despedida de Sant Lluïset, la versión más íntima y participativa de sus fiestas grandes.

Sant Lluís despide sus fiestas con una emotiva cabalgata de jóvenes caballeros y un jaleo con burros

El momento más esperado fue la qualcada, protagonizada por un grupo de caballeros de edad notablemente joven. Los jinetes, ataviados para la ocasión, desfilaron ante vecinos y visitantes recreando el ambiente de las celebraciones patronales que cada año llenan de vida las calles del municipio.

Pero si hubo un elemento que arrancó las sonrisas más amplias del público, ese fue el jaleo con ases. Los burros, protagonistas inusuales de este tipo de festejos, dieron un toque singular y entrañable a una tarde que combinó lo festivo con lo más auténtico de la cultura popular menorquina.

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En fiestas

La música en directo acompañó cada momento de la celebración, animando a los asistentes y marcando el ritmo de los bots, los saltos tradicionales que forman parte esencial del espectáculo. Familiares y amigos de los participantes no dudaron en sumarse para ayudar en esos instantes, convirtiendo la plaza en un espacio de encuentro intergeneracional donde la fiesta se vive desde dentro.

Todo el pueblo pudo revivir, aunque fuera por unas horas, la emoción de las fiestas patronales en una jornada que, por su carácter más recogido y cercano, tiene un sabor especial para los vecinos de Sant Lluís.

Con este domingo festivo, la localidad cierra oficialmente el ciclo de sus celebraciones y, como ocurre cada año, el final ya lleva implícita la ilusión del próximo. El reloj ha comenzado su cuenta atrás hasta que Sant Lluís vuelva a engalanarse, a sacar los caballos a la calle y a reunir a sus gentes al ritmo de la fiesta más menorquina.

Hasta entonces, el recuerdo de una qualcada joven y llena de energía queda grabado como una de las imágenes más bonitas de este verano en la isla.