El precio de la vivienda en Segovia lleva años disparado, pero los datos recientes confirman que la situación ha alcanzado niveles críticos. En la capital segoviana, el metro cuadrado supera ya los 2.400 euros, tras una subida del 14,6% solo en 2025. En el conjunto de la provincia, el incremento fue del 9% el mismo año, con un precio medio de 1.298 euros por metro cuadrado.

El mercado del alquiler no ofrece mejor panorama. Segovia se ha convertido en la capital española donde más ha subido el precio del arrendamiento desde 2023, con un encarecimiento acumulado del 51,2%. Una cifra que obliga a muchas familias y jóvenes a buscar piso en municipios cercanos como Palazuelos de Eresma o La Lastrilla.
Detrás de esta espiral de precios se cruzan varios factores. La cercanía a Madrid convierte a Segovia en una opción residencial para quienes trabajan en la capital. El crecimiento del IE University atrae a estudiantes internacionales con alto poder adquisitivo. El auge del alquiler turístico acapara una parte importante del parque de viviendas disponible. Y sobre todo esto, pesa una escasez estructural de suelo edificable que frena la construcción de obra nueva.
El precio del suelo representa entre el 25% y el 50% del coste final de una vivienda. Si a eso se suman los impuestos, tasas y licencias urbanísticas, que suponen otro 25% aproximado, resulta que casi el 60% del precio de un piso no tiene nada que ver con lo que cuesta construirlo. Las administraciones públicas son, en gran medida, las que tienen la llave para cambiar este escenario.
En este contexto, se abren varias vías para generar nuevo suelo en la ciudad. Una de ellas pasa por transformar el polígono industrial de El Cerro en suelo residencial, lo que podría permitir la construcción de cerca de 3.000 viviendas, incluyendo una parte con algún tipo de protección pública. Las empresas ubicadas allí podrían trasladarse al futuro polígono de La Costanilla, con más de 500.000 metros cuadrados y acceso directo a la SG-20 y la AP-61.
Otra posibilidad es la urbanización de los terrenos de la antigua estación de ferrocarril en el entorno de Puente de Hierro, mediante un convenio con ADIF, que liberaría hasta 12 hectáreas en plena ciudad. A esto se suma el posible traslado de instalaciones militares, siguiendo el ejemplo de la operación Campamento aprobada recientemente en Madrid.
Si no se actúan con rapidez, el centro de Segovia corre el riesgo de quedar reservado para turistas, universitarios extranjeros y rentas altas, mientras sus vecinos de siempre se ven empujados cada vez más lejos.



