El viernes arrancó de forma convulsa en el corazón de Salamanca. A las ocho y cuarenta y cinco de la mañana, los servicios de emergencia recibieron el aviso de un choque aparatoso en la calle San Blas: un turismo había impactado de lleno contra la fachada de un edificio.

El conductor, un varón de 67 años, perdió el control del vehículo y terminó estrellándolo contra la estructura del inmueble. Por fortuna, el hombre no sufrió heridas de consideración tras el golpe, aunque las imágenes del estado en que quedó el coche no dejaban lugar a dudas sobre la violencia del impacto.
La Policía Local se personó en el lugar en cuestión de minutos. Además de controlar el tráfico y acordonar la zona afectada, los agentes procedieron a realizar al conductor una prueba de detección de alcohol. El resultado no dejó margen a la duda: positivo en tasa penal, el umbral más grave que contempla la legislación española en materia de alcoholemia al volante.
A raíz de los hechos, se abrieron de inmediato las diligencias correspondientes, que han sido remitidas al Juzgado de Instrucción competente. El conductor deberá responder ahora ante la justicia por conducir bajo los efectos del alcohol con una tasa que supera los límites establecidos para considerarlo delito.
Lo que pudo haber sido una tragedia quedó en un susto mayúsculo. La calle San Blas, en plena zona centro de la ciudad, se encontraba ya con cierta actividad a esa hora de la mañana, lo que hace que el balance pudiera haber sido mucho peor.
🍢Vota tu pincho favorito de la Feria de Día34 casetas · Top 10 en directo · pincho de feria a 3,50 €En marchaEste tipo de incidentes vuelve a poner sobre la mesa la peligrosidad de conducir bajo los efectos del alcohol, independientemente de la hora del día. Las autoridades recuerdan periódicamente que los controles de alcoholemia no se limitan a las noches de fin de semana, y que conducir en ese estado en cualquier momento supone un riesgo tanto para el propio conductor como para el resto de ciudadanos.
La fachada del edificio afectado presentaba daños visibles tras el choque, y habrá que determinar el alcance exacto de los desperfectos ocasionados.
El caso queda ahora en manos de la justicia, que determinará las consecuencias legales para el implicado.



