El Partido Popular ha dado el pistoletazo de salida al nuevo curso político en Vitoria con un mensaje directo y contundente: el Gobierno municipal de PSE y PNV ha agotado su tiempo y la ciudad necesita un cambio de rumbo urgente.

El portavoz municipal del grupo popular, Iñaki García Calvo, tomó la Plaza de la Virgen Blanca como escenario para lanzar una ofensiva que marcará el tono de la oposición durante los próximos meses. En su intervención, afirmó que existe una «oportunidad clara» de transformación en la capital alavesa y colocó a su formación como el único proyecto capaz de ofrecer liderazgo y estabilidad frente a lo que califica de parálisis institucional.
Las palabras más duras fueron para la alcaldesa Maider Etxebarria, a quien acusó de estar «desaparecida» ante los problemas cotidianos de los vecinos. También cargó contra el PNV por la salida de la teniente de alcaldesa Beatriz Artolazabal al Senado, un movimiento que el PP interpreta como una «espantada» en un momento crítico para la ciudad.
La seguridad ciudadana centró gran parte del discurso popular. García Calvo alertó de que Vitoria registra ya 55 delitos al día, lo que la convertiría en la ciudad vasca donde más han crecido las infracciones penales desde que existen datos históricos. Una cifra que, según el PP, refleja el fracaso de once años de gestión socialista y nacionalista en materia de convivencia.
La vivienda fue el otro gran eje de la crítica. El portavoz recordó que la lista de demandantes inscritos en Etxebide para acceder a una vivienda protegida ha crecido un 73% desde que Etxebarria ocupa la alcaldía, calificando de «ineficaz» la política de acceso al hogar desarrollada por el equipo de gobierno.
Ante este diagnóstico, el PP concretó sus prioridades para la legislatura: más presencia de la Policía Local en las calles, medidas firmes contra el incivismo y la reincidencia, un nuevo plan de vivienda pública y una mejora real de los servicios urbanos esenciales.
El arranque del curso deja claro que la capital alavesa enfrenta un debate político intenso. Con las próximas elecciones municipales en el horizonte, el PP ha decidido adelantar el reloj y situar la inseguridad y la vivienda como los frentes donde pretende arrebatar la iniciativa al gobierno local.



