Vitoria cierra dieciocho años de fiesta televisiva con una gala histórica entre lágrimas, risas y reivindicación

El Palacio Europa de Vitoria acogió este sábado la última gala del FesTVal, el festival de televisión que durante dieciocho ediciones ha convertido a la capital alavesa en el centro de la industria televisiva española. Aforo completo, más de veinte premiados y una noche que lo tuvo todo: magia, homenajes, humor y mensajes de plena actualidad.

Vitoria cierra dieciocho años de fiesta televisiva con una gala histórica entre lágrimas, risas y reivindicación

La velada arrancó con un vídeo del humorista Gorka Aguinagalde que ya anticipaba la ambición del evento. Seis presentadores tomaron el escenario, entre ellos la vitoriana Almudena Cid, para dar paso al mago Jorge Blass, quien capturó la atención del público con un homenaje a Juan Tamariz antes de que comenzara el desfile de galardones.

El tono festivo no tardó en convivir con la reflexión. La periodista Pepa Bueno, con 42 años de trayectoria, reclamó desde el escenario una apuesta firme por la inteligencia humana frente al avance de la inteligencia artificial, y puso como ejemplo la cobertura del conflicto de Ceuta. Iker Jiménez quiso compartir su premio con los ceutíes, y Marc Giró también se refirió a la situación migratoria desde una posición más personal.

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La emoción más intensa llegó con los momentos de recuerdo. Los compañeros de ETB homenajearon a Oihane Mateos, jefa del área digital de informativos fallecida en agosto, a quien definieron como una mujer de sonrisa infinita y enorme talento. El equipo de la serie La Novia Gitana también guardó un emocionado silencio por Francesc Garrido, ausente en el escenario pero muy presente en el corazón del equipo. Y el aplauso más cargado de significado fue para el fotógrafo vitoriano Víctor Quintas, cuya labor quedó reconocida para siempre en los premios del festival.

El humor llegó de la mano del equipo de Gaupasa, que ya pensaba en la celebración posterior, y del guionista Diego San José, quien arrancó carcajadas al narrar su épica travesía en tren desde Madrid con trasbordo en Miranda de Ebro.

Vitoria no solo fue sede, también tuvo protagonismo propio. El director de producción vitoriano Gorka León figura detrás de Valle Salvaje, una de las ficciones más ambiciosas de la temporada. Y el bilbaíno Mikel Lejarza cerró la noche dedicando su galardón a las televisiones autonómicas, ese tejido cultural que, según el director del festival Joseba Fiestras, demuestra que la tele está más vigente que nunca.

Una despedida a la altura de dieciocho años de historia compartida con esta ciudad.