El CD San Cristóbal de Segovia cerró su pretemporada con una derrota ante el Energía Duero Salamanca por 3-2. Un resultado que no refleja del todo la imagen ofrecida por el conjunto segoviano, especialmente en la segunda mitad, donde los de Diego Gacimartín demostraron que llegan en buena forma al inicio liguero de la próxima semana.

El partido comenzó con dificultades para los locales. A pesar de manejar bien el balón en algunos tramos del primer tiempo, el cuadro segoviano tuvo problemas para generar peligro real y concretar sus ocasiones. Las continuas incorporaciones ofensivas del portero rival generaron situaciones de peligro que el San Cristóbal no pudo resolver, y el equipo se marchó al descanso con un 1-0 en contra que dejó un sabor amargo en el vestuario.
La segunda parte, sin embargo, contó una historia diferente. El equipo salió con otra mentalidad, con más intensidad y mejor organización. Los segovianos no solo lograron empatar, sino que llegaron a darle la vuelta al marcador para ponerse 1-2, generando ilusión entre los aficionados presentes.
Pero el Energía Duero Salamanca respondió con determinación y volvió a tomar ventaja en el marcador. Los salmantinos cerraron el encuentro con un 3-2 definitivo que, aunque dejó la victoria en su tejado, no pudo borrar la buena segunda mitad del conjunto segoviano.
El técnico Diego Gacimartín valoró positivamente el rendimiento del grupo a pesar del resultado. El entrenador señaló que el encuentro les permitió tanto trabajar aspectos tácticos como competir con intensidad, dos elementos fundamentales de cara al arranque de la competición liguera que se avecina.
Con este partido de cierre, el San Cristóbal da carpetazo a la pretemporada con la confianza de haber mostrado una notable mejoría en el segundo tiempo y con la mirada puesta ya en el debut oficial de la próxima semana, donde el equipo espera trasladar al campo todo lo trabajado durante estos meses de preparación.



