La cuidadora que se convirtió en estafadora: usaba el Bizum de su amigo octogenario para enviarse dinero a escondidas

Un hombre de 81 años residente en Valladolid descubrió que alguien había vaciado más de 1.400 euros de su cuenta bancaria a través de Bizum sin que él hubiera autorizado ningún pago. El responsable era alguien en quien confiaba plenamente: una amiga de 44 años que frecuentaba su domicilio para ayudarle en las tareas del hogar.

La cuidadora que se convirtió en estafadora: usaba el Bizum de su amigo octogenario para enviarse dinero a escondidas

La mujer, que atravesaba una situación económica complicada en el momento de los hechos, aprovechaba esa relación de cercanía y confianza para hacerse con el teléfono de la víctima con cualquier excusa. Una vez con el móvil en la mano, realizaba transferencias a su propio número a través de la popular plataforma de pago sin que el anciano se percatara de nada.

El mayor de 81 años declaró ante los agentes que desconocía por completo tener Bizum activado en su cuenta bancaria y que jamás había utilizado ese tipo de aplicaciones. Ese desconocimiento fue, precisamente, el que la presunta estafadora explotó para actuar con total impunidad durante semanas.

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La víctima presentó denuncia en la Comisaría de Distrito Valladolid-Delicias en el mes de julio. A partir de ese momento, agentes de la Policía Nacional iniciaron una investigación que permitió identificar a la presunta autora de los cargos fraudulentos. El rastro digital de las transferencias fue clave para establecer que la beneficiaria de todos esos movimientos era, en efecto, la amiga del denunciante.

El importe total sustraído ascendió a 1.410 euros, repartidos en varios cargos realizados en distintas ocasiones.

La detención se produjo en la mañana del 11 de septiembre. La mujer prestó declaración ante la Policía Nacional y quedó posteriormente en libertad, aunque con la obligación de comparecer ante el juez cuando sea requerida para ello. Las diligencias han sido trasladadas a la autoridad judicial competente.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las personas mayores ante el fraude digital, especialmente cuando la amenaza viene de alguien del entorno cercano. Las autoridades insisten en la importancia de revisar periódicamente los movimientos bancarios y de contar con el apoyo de familiares de confianza para gestionar aplicaciones de pago móvil.