Sevilla arranca el otoño con más de cincuenta obras abiertas que transforman calles, aceras y tuberías en todos sus barrios

La vuelta al cole ha traído consigo, junto al tráfico y el ajetreo habitual, una Sevilla repleta de grúas, zanjas y señales de obras. La ciudad regresa a su ritmo de septiembre con más de medio centenar de intervenciones en marcha o a punto de comenzar, que afectarán a la movilidad durante los próximos meses pero que, a su término, mejorarán la seguridad vial, la accesibilidad y el aspecto de numerosas zonas de la capital.

Sevilla arranca el otoño con más de cincuenta obras abiertas que transforman calles, aceras y tuberías en todos sus barrios

El Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan estival dotado con más de dos millones de euros que incluye 28 actuaciones, principalmente de repavimentación de calzadas y aceras repartidas por nueve distritos. El de Este-Alcosa-Torreblanca acumula mayor intensidad, con ocho calles afectadas, entre ellas la avenida República de China y Fernanda Calado Rosales, dos importantes ejes del barrio de Sevilla Este.

Nervión concentra otras seis obras de este tipo. Destacan los trabajos previstos en Luis Montoto, entre las avenidas de la Buhaira y Kansas City, y en Marqués de Pickman. Estas actuaciones se suman, en ese mismo barrio, a la renovación de la Ronda del Tamarguillo, que solo espera el asfaltado de la calle Clemente Hidalgo para quedar completada antes de que acabe el año.

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A estas intervenciones se añaden otras 17 actuaciones a cargo de Emasesa para renovar redes de abastecimiento y saneamiento obsoletas en distintos puntos de la ciudad. La más ambiciosa es la de Pagés del Corro, con una inversión de 7,7 millones de euros. Desde este verano afronta su cuarta y última fase en el tramo entre las calles Evangelista y San Jacinto, que permanecerá cerrado al tráfico hasta principios de 2027.

Le sigue en envergadura la intervención en la calle Trajano, valorada en 2,4 millones de euros y que arrancó el pasado 6 de abril con una duración prevista de casi un año. Para reducir las molestias, los trabajos se están ejecutando en dos grandes fases, y se espera que la primera, entre la Alameda de Hércules y Aponte, quede lista en febrero.

El Consistorio aprovecha estas reurbanizaciones para ir más allá de la simple renovación de infraestructuras, incorporando más arbolado, nuevo mobiliario urbano y mejoras de accesibilidad. En buena parte del Casco Antiguo se aplica el modelo urbanístico impulsado por el gobierno de José Luis Sanz, basado en plataforma única y adoquín.

Conductores y peatones deberán extremar la atención en los próximos meses. La ciudad avanza, aunque sea entre cortes, desvíos y el ruido de las máquinas.