La inminente ampliación del aparcamiento de la estación Segovia-Guiomar, prevista por Adif, ha generado inquietud entre los usuarios. Las obras, que comenzarán pronto, contemplan la duplicación del número de plazas de estacionamiento. Sin embargo, la falta de un aparcamiento provisional adecuado por parte del Ayuntamiento de Segovia se ha convertido en un motivo de preocupación para los viajeros habituales.

La portavoz de la Plataforma de Usuarios del Ave, Sylvia García, ha manifestado que la situación podría provocar un gran desorden. A pesar de que la ampliación aumentará las plazas totales a 585, la reducción del espacio destinado al aparcamiento provisional a solo 3.600 metros cuadrados complicará el acceso durante la ejecución de las obras. Actualmente, más de 250 personas esperan un abono, lo que implica que la rotación de vehículos se verá seriamente afectada.
García también ha criticado el mal estado del aparcamiento actual, gestionado por una empresa subcontratada. Desde la llegada de las primeras nevadas, los problemas con las barreras han generado inconvenientes. Los abonados pueden pagar sin asegurarse de tener un lugar garantizado, y los usuarios ocasionales corren el riesgo de no poder salir tras estacionar. Este descuido ha sido denunciado repetidamente, pero parece que no ha habido respuestas efectivas.
La Plataforma ha exigido una pronta adecuación del aparcamiento provisional, pues el tiempo apremia y se acercan las fechas de inicio de las obras. Existe temor de que la falta de información y la falta de preparación del Consistorio agraven la situación. La portavoz ha señalado que hay poco más de un mes antes de que el caos pueda comenzar.
Además, los nuevos accesos, anunciados junto a la ampliación del parking, son fundamentales para evitar problemas de congestión. Un vial desde la carretera de La Granja ha sido proyectado, pero las obras de este nuevo acceso también se encuentran en fases preliminares. Este vial debería facilitar la llegada a la estación y, de acuerdo con la planificación, permitir un acceso más fluido para más de un millón de viajeros al año.
A pesar de estos planes, la necesidad urgente de un acceso alternativo se hace evidente. En el momento actual, los usuarios dependen de un único acceso, lo que representa un cuello de botella significativo en las horas punta. La presión sobre las instituciones locales ha crecido para que actúen antes de que se produzca un colapso en la movilidad alrededor de la estación.
Desde su apertura en 2007, la estación ha atendido a un creciente número de viajeros. La falta de inversión en mantenimiento se ha vuelto un tema recurrente, lo que puede llevar al descontento generalizado entre quienes dependen del AVE. La alineación y coordinación efectiva entre Adif, Renfe y el Ayuntamiento se vuelve crucial en este momento crítico.
Con la ampliación del aparcamiento, se espera la incorporación de mejoras como estacionamientos para coches eléctricos. Sin embargo, sin los espacios provisionales adecuados y nuevas vías que reduzcan el tráfico, las perspectivas para los usuarios parecen inciertas en adelante.
