El Ayuntamiento de Logroño ha puesto en marcha un refuerzo especial de su programa de prevención del consumo de alcohol entre jóvenes coincidiendo con las fiestas de San Mateo, una de las celebraciones más multitudinarias y esperadas de la ciudad riojana.

La iniciativa, conocida como «Menores sin alcohol», no es nueva en las calles de Logroño. Funciona a lo largo de todo el año, pero es precisamente durante estas fechas festivas cuando el consistorio decide intensificar sus acciones, consciente de que la concentración de celebraciones y ambiente nocturno multiplica los riesgos para los más jóvenes.
Las actuaciones previstas abarcan a varios sectores de la sociedad logroñesa. Por un lado, los adolescentes serán destinatarios directos de mensajes de sensibilización y actividades de prevención. Por otro, las familias también recibirán información y herramientas para abordar con sus hijos el consumo de alcohol durante los días de fiesta.
Pero la campaña no se queda ahí. Comercios y establecimientos de hostelería también forman parte del plan. El objetivo es que todo el tejido empresarial ligado al ocio y la restauración en la ciudad asuma su responsabilidad a la hora de no servir bebidas alcohólicas a menores de edad, un compromiso que va más allá de la obligación legal y que apela a la conciencia colectiva.
El programa contempla además medidas orientadas a la reducción de riesgos entre los jóvenes mayores de edad, reconociendo que la prevención no puede ignorar a quienes, aun pudiendo consumir legalmente, se encuentran en edades especialmente vulnerables a los efectos del alcohol.
San Mateo concentra en pocos días miles de personas en las calles de Logroño, con una presencia muy notable de público joven. Esa realidad convierte las fiestas en un escenario crítico para este tipo de intervenciones preventivas.
Desde el Ayuntamiento se apuesta por un modelo que combina la presencia en el espacio público con la implicación de la comunidad entera, entendiendo que proteger a los menores del alcohol es una tarea compartida entre instituciones, familias, hosteleros y la propia ciudadanía.
Las fiestas de San Mateo son, sin duda, motivo de alegría para Logroño. Pero también una oportunidad para demostrar que celebrar y cuidar a los más jóvenes pueden ir perfectamente de la mano.



