El barrio segoviano del Cristo del Mercado vive estos días uno de sus momentos más entrañables del año: las fiestas de la Exaltación de la Santa Cruz, que cada 14 de septiembre congregan a vecinos y amigos alrededor de una tradición centenaria cargada de historia, fe y convivencia.

Este popular barrio, conocido antiguamente como «Arrabal Grande», debe su nombre al Cristo del siglo XVII que preside su ermita, popularmente llamado «Cristo de las Enagüillas» por el paño que cubre su cintura, y al mercado de ganados que antaño se celebraba en la Dehesa que hoy es un animado parque público.
El barrio celebra dos fiestas vinculadas a la Cruz a lo largo del año. El 3 de mayo, con la Invención de la Santa Cruz, los mozos clavan el tradicional «mayo». Y cada 14 de septiembre, con la Exaltación, ese mismo palo es solemnemente apeado, poniendo fin al ciclo festivo con una mezcla de emoción y nostalgia.
Los actos combinan la devoción y la fiesta popular. La Santa Misa y la procesión dan paso a los momentos más esperados: la bajada del mayo acompañada de música, y el reparto del típico arroz con leche, bizcocho, paella popular, tajada y la refrescante limonada que se convierte en símbolo de la jornada.
La ermita que acoge a los fieles tiene una historia notable. Data del siglo XV y una placa recuerda que el 3 de mayo de 1411 predicó allí San Vicente Ferrer, el dominico valenciano canonizado en 1455 y conocido como el «Ángel del Apocalipsis». Fue ampliada en 1657 y en 1672. Su Retablo Mayor, obra única de Simón de Churriguera conservada en España, junto a la imagen y la propia ermita, fueron declarados Bien de Interés Cultural en 1997.
La Cofradía de la Esclavitud del Santo Cristo de la Cruz, fundada en el siglo XVII, sigue siendo el alma espiritual de unas fiestas que generación tras generación mantienen vivo el espíritu de un barrio que sabe cómo honrar su pasado sin perder la alegría del presente.
Cuando acaban las fiestas y el mayo queda en el suelo, los vecinos ya piensan en el próximo mayo de mayo. Así es el Cristo del Mercado: un barrio que termina sus fiestas preparando las del año siguiente.



