El calor extremo se convierte en el invitado inesperado de la Feria de Albacete 2026

La Feria de Albacete de este año pasará a los registros históricos no solo por sus actos y celebraciones, sino también por unas temperaturas que han roto por completo con la imagen tradicional de estas fiestas como señal del fin del verano.

El calor extremo se convierte en el invitado inesperado de la Feria de Albacete 2026

Lejos de las noches en las que el fresco invita a abrigarse, el calor ha sido uno de los grandes protagonistas de una Feria que, esta vez, ha tenido más de julio que de septiembre.

El momento más extremo llegó el pasado 7 de septiembre, durante la Cabalgata de Apertura. Los termómetros marcaron 40,7 grados mientras miles de albaceteños y visitantes se lanzaban a las calles para dar la bienvenida a la Feria. Una cifra llamativa para una jornada festiva que suele celebrarse con temperaturas mucho más benévolas.

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Al día siguiente, el 8 de septiembre, la jornada más colorida y popular de las fiestas tampoco escapó del calor, con una máxima de 37,7 grados que obligó a muchos a buscar la sombra entre acto y acto.

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A partir del día 9 las temperaturas comenzaron a bajar algo, registrándose 27,3 grados ese día y 28,2 el día 10. Sin embargo, el mercurio volvió a subir el día 11 hasta los 30,5 grados, y se mantuvo en valores similares el resto de la semana: 29,7 el día 12, 30,4 el día 13 y hasta 32 grados el día 14.

Un calor persistente que ha condicionado los planes de muchos feriantes, adelantando salidas a las horas de menos bochorno y llenando de hielo las terrazas del recinto.

Para las jornadas finales de la Feria, previstas para el 16 y 17 de septiembre, la Agencia Estatal de Meteorología apunta a un cambio de escenario. Las temperaturas podrían seguir siendo altas, rozando los 34 grados, pero la llegada de lluvia y tormentas podría alterar los planes de cierre de unas fiestas que hasta ahora han vivido bajo el sol más implacable.

Una Feria de Albacete que, en definitiva, ha desafiado los calendarios y ha recordado que el verano, cuando quiere, no entiende de fechas en el almanaque.