Las llamas declaradas este martes en Tuéjar, municipio del interior de Valencia, han protagonizado una noche de máxima alerta en la comarca. El fuego, avivado por el viento y la baja humedad, ha quemado ya 690 hectáreas y ha obligado a activar un amplio dispositivo de emergencias que trabaja contrarreloj para frenar su avance.

Como medida de seguridad, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, confirmó que las llamas obligaron a desalojar de forma preventiva una zona de acampada y varias granjas situadas en los alrededores del incendio. La carretera CV-390, a la altura del kilómetro 2, quedó cortada en ambos sentidos.
Dos bomberos resultaron heridos leves durante las labores de extinción. Uno de ellos sufrió quemaduras y fue trasladado al hospital La Fe de Valencia. El otro tuvo que ser atendido en el hospital de Llíria tras sufrir contusiones al volcar la autobomba en la que trabajaba.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ofreció estos datos tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado, el Cecopi, que se convocó a las 22 horas para coordinar los trabajos sobre el terreno.
El operativo desplegado ha sido de gran envergadura. Se movilizaron hasta 14 medios aéreos, doce autonómicos y dos del Gobierno central, además de numerosas dotaciones terrestres. Entre ellas, cinco dotaciones de bomberos y seis brigadas forestales del Consorcio de Valencia, 17 unidades de bomberos forestales de la Generalitat y la Unidad Militar de Emergencias, la UME.
Con la llegada de la noche, los medios aéreos se retiraron y se prevé que se reincorporen a primera hora del miércoles. Las dotaciones terrestres quedaron en la zona para intentar controlar las llamas durante la madrugada.
La Agencia Estatal de Meteorología señaló que las condiciones del día fueron especialmente adversas: temperaturas de 33 grados en la zona, humedad relativa por debajo del 30 % y rachas de viento del sureste que superaron los 30 kilómetros por hora. Un escenario que propició la propagación rápida del fuego y dificultó el trabajo de los equipos de extinción.
Durante la noche, la temperatura descendió hacia los 16 o 17 grados, aunque la humedad se mantuvo relativamente baja. Según los técnicos, la formación de una inversión térmica en la zona podría ayudar a reducir el comportamiento convectivo del fuego y facilitar las tareas de control.
Valencia sigue pendiente de lo que amanezca este miércoles sobre las sierras de Tuéjar.



