El complejo deportivo Óscar Freire de Torrelavega acoge desde este año un albergue municipal gratuito para peregrinos del Camino del Norte y el Camino Lebaniego. Tras un comienzo tímido en mayo sin ningún visitante, el verano ha dejado sus primeros 30 huéspedes.

La cifra no es extraordinaria para un edificio con 56 plazas repartidas en siete habitaciones colectivas, pero el propio Ayuntamiento reconoce que Torrelavega no era hasta ahora una parada habitual en las rutas jacobeas y que el servicio acaba de arrancar. Lo que sí resulta llamativo es que dormir allí no cuesta ni un euro.
La instalación ocupa 812 metros cuadrados y cuenta con recepción, baños, vestuarios, lavandería, una sala de descanso y un pequeño office para los huéspedes. Hasta su apertura, quien quería hacer noche en la ciudad tenía que recurrir a un alojamiento privado o seguir camino hacia otro municipio.
El único inconveniente por ahora es el horario de acceso. Los peregrinos deben presentarse en persona entre las 16.00 y las 20.00 horas para registrarse y obtener plaza. Quienes lleguen más tarde se quedan sin opción. Para solucionar esto, el Ayuntamiento estudia la compra de una máquina de registro automático que permita hacer el trámite a cualquier hora del día.
La gestión del servicio de recepción fue adjudicada en mayo a la empresa Proinlec Norte por algo más de 11.000 euros. Durante las obras, que comenzaron en febrero de 2024 y se prolongaron cerca de un año, los operarios se toparon con una sorpresa: siete frescos en la buhardilla del edificio. Lejos de retirarlos, fueron conservados e integrados en el interior del alojamiento.
Para amueblar el espacio, el Ayuntamiento aprovechó colchones, taquillas y otros elementos del albergue juvenil de La Montaña, cerrado desde 2019 y sin actividad estable desde entonces. A ello se sumó una compra adicional de colchones por 4.700 euros.
La inversión total de la obra ascendió a casi 447.000 euros, financiados en su mayor parte por el Gobierno de Cantabria a través del Plan Turístico Nacional Xacobeo con fondos europeos Next Generation. El objetivo ahora es que Torrelavega se consolide como etapa real en el mapa del peregrino, algo que, de momento, va poco a poco.



