El UEMC CBCV Valladolid va presentando uno a uno a los refuerzos que compondrán su plantilla esta temporada en Segunda FEB, y uno de los más llamativos es Kevin Schutte, un pívot de 2,08 metros procedente de Países Bajos que ya conoce de cerca el baloncesto español.

El neerlandés llega a la capital vallisoletana con una mochila cargada de experiencia previa en nuestro país. Su paso por Córdoba le sirvió como bautismo de fuego en una competición y una cultura muy diferentes a las que conocía, y ahora afronta esta segunda etapa española con una tranquilidad muy diferente a la de aquel primer desembarco.
«Estoy muy contento de haber venido a Valladolid. Es mi segunda experiencia en España y estas primeras semanas están siendo muy buenas», ha declarado el jugador, que admite que adaptarse a los horarios y al estilo de juego durante su etapa cordobesa no fue tarea fácil.
En Valladolid, sin embargo, todo le resulta más familiar. Y no solo por conocer ya el país, sino también por encontrarse en un vestuario de perfil diferente al que tuvo en Córdoba, donde prácticamente todos sus compañeros eran extranjeros. Aquí la mayoría de la plantilla es española, algo que Schutte percibe como una diferencia notable en el ambiente y la dinámica del grupo.
Sobre la pista, el neerlandés tiene claro su rol: jugar de ‘5’, aprovechar su envergadura cerca del aro y ser un referente en la zona. Su llegada responde precisamente a esa necesidad del equipo de contar con presencia física en la pintura.
El proyecto del CBCV afronta la temporada con aspiraciones de ascenso, aunque Schutte prefiere no cargar con ese peso de manera constante. Su filosofía es la del trabajo diario y la humildad colectiva.
«No siento presión con respecto al ascenso. En el equipo no lo hablamos diariamente. Algunas veces bromeamos entre los compañeros con eso, pero todo el mundo tiene muy claro el rol que tiene dentro del equipo y que vamos a ir partido a partido», ha explicado.
Una mentalidad serena y centrada en el proceso que puede resultar valiosa en un vestuario que busca este curso dar el salto a la categoría superior. Valladolid tiene en Schutte a un hombre grande, en todos los sentidos.



