Tres años sin internet en el Casco Viejo de Vitoria: el Ayuntamiento intenta por tercera vez contratar la fibra óptica

Los vecinos del Casco Viejo de Vitoria llevan tres años esperando una solución a la falta de fibra óptica en sus portales. El Ayuntamiento prepara un tercer concurso público tras el fracaso de los dos anteriores, mientras la paciencia de los residentes del barrio histórico se agota.

Tres años sin internet en el Casco Viejo de Vitoria: el Ayuntamiento intenta por tercera vez contratar la fibra óptica

Una veintena de vecinos se concentró este martes frente al Consistorio bajo la pancarta «Contra el abandono municipal en el Casco, herri borroka». Dentro del edificio, Manu Arakama, presidente de la asociación Gasteiz Txiki, trasladaba a la comisión de Espacio Público un mensaje contundente: «Estamos hartos».

Y no es para menos. El primer concurso para llevar la fibra al barrio quedó desierto. El segundo terminó de la misma manera cuando la empresa adjudicataria, por problemas internos según explicó la concejala del área Beatriz Artolazabal, nunca llegó a firmar el contrato. Ambos intentos fracasados dejaron el problema sin resolver durante todo este tiempo.

Ahora el Ayuntamiento quiere hacer más atractiva la nueva licitación, dotándola con unos 250.000 euros y ampliando su alcance. Si hasta ahora se habían identificado 31 portales con problemas de conexión, el nuevo contrato contempla intervenir en hasta 46 comunidades del barrio.

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El número exacto podría ajustarse en función de los datos que Telefónica debe entregar al Consistorio el próximo lunes 28 de septiembre. Si esa información no llega a tiempo, el Ayuntamiento lanzará el concurso con la previsión de actuar en los 46 portales.

Artolazabal aseguró que la nueva licitación saldrá «en breve» y que, una vez adjudicada, las acometidas de fibra podrían comenzar a instalarse en un plazo de cinco meses. Sin embargo, los vecinos temen que las zanjas no puedan abrirse hasta el otoño del año que viene, lo que prolongaría aún más una espera que ya consideran inaceptable.

La edil reconoció también que algunas comunidades «no están preparadas tecnológicamente» para recibir la conexión por problemas técnicos previos, y recordó las ayudas de Ensanche 21 para la rehabilitación del barrio como vía para abordar esas carencias.

Artolazabal no esquivó la autocrítica: «Me gustaría haber resuelto este problema antes», admitió ante los representantes vecinales.

El Casco Viejo, uno de los barrios más emblemáticos de la capital alavesa, sigue a la espera de una conectividad que en el resto de la ciudad lleva años siendo habitual. Los vecinos confían en que esta tercera oportunidad no acabe como las dos anteriores.