El tercer carril de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz se aleja hasta 2033 y ahora enfrenta nuevas trabas ecologistas

La ampliación de la autopista AP-4, una de las infraestructuras más demandadas por los ciudadanos del corredor entre Sevilla y Cádiz, sigue acumulando retrasos. La memoria técnica del proyecto confirma que la puesta en servicio no llegará antes de 2033, y ahora dos asociaciones han presentado alegaciones formales que podrían complicar aún más el calendario.

El tercer carril de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz se aleja hasta 2033 y ahora enfrenta nuevas trabas ecologistas

La Asociación Gaditana de Peatones La Zancada y Agaden Ecologistas en Acción han aprovechado el plazo de información pública, de 30 días hábiles, para exigir la paralización del proyecto. En sus escritos, cuestionan que sumar más asfalto responda al interés general y piden que los 247 millones de euros previstos se destinen a reforzar la red ferroviaria entre ambas provincias.

El proyecto, redactado por la Dirección General de Carreteras, contempla dotar de tres carriles a un tramo de 34,4 kilómetros entre Dos Hermanas y Las Cabezas de San Juan, además de mejorar varios nudos críticos y los enlaces con la A-4. La necesidad de esta actuación quedó en evidencia cuando, el 1 de enero de 2020, la supresión del peaje disparó el tráfico un 50 por ciento, triplicó el paso de camiones y elevó la intensidad media hasta cerca de 85.000 vehículos diarios.

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Las asociaciones, sin embargo, sostienen que el informe ambiental del Ministerio de Transportes no contempla una comparativa real con alternativas ferroviarias. Reclaman ampliar las frecuencias del tren Sevilla-Cádiz, extender los Cercanías hasta Lebrija y crear nuevos ramales hacia municipios costeros como Sanlúcar, Rota o Chipiona. También invocan el concepto de la demanda inducida, la teoría científica que advierte de que añadir carriles genera, a medio plazo, más coches en la carretera, anulando así cualquier mejora inicial en la congestión.

Los alegantes añaden que destinar fondos públicos a ensanchar autopistas contradice las directrices europeas de descarbonización y el principio de no causar un perjuicio significativo al medio ambiente.

Lo cierto es que estas alegaciones, aunque no implican automáticamente la cancelación del proyecto, sí pueden convertirse en un argumento técnico y legal que dilate todavía más una obra que ya acumula años de espera. Para miles de conductores que cada día soportan retenciones y accidentes en esa vía, la fecha de 2033 suena ya demasiado lejana como para recibir nuevos contratiempos.

El Ministerio de Óscar Puente deberá ahora responder a las alegaciones presentadas antes de que el expediente pueda avanzar a la siguiente fase administrativa.