Ávila registra más de 3.400 infracciones penales en un año, la cifra más alta en los últimos tiempos

La ciudad de Ávila ha cerrado un periodo marcado por un notable repunte de la criminalidad. Los datos oficiales revelan que las infracciones penales registradas en la provincia han superado las 3.400, lo que supone un incremento del 9% respecto al año anterior, una subida que preocupa tanto a las autoridades como a los propios vecinos.

Ávila registra más de 3.400 infracciones penales en un año, la cifra más alta en los últimos tiempos

El aumento sitúa las cifras en niveles que no se alcanzaban desde hace varios años, rompiendo una tendencia que hasta ahora apuntaba hacia una relativa estabilidad en materia de seguridad ciudadana.

Entre los delitos que más han contribuido a este incremento se encuentran los relacionados con el patrimonio, como hurtos y robos, que suelen dispararse en contextos de dificultad económica o en temporadas de mayor afluencia de visitantes. Ávila, como destino turístico reconocido, experimenta fluctuaciones en este tipo de incidencias a lo largo del año.

Fuentes del ámbito de la seguridad apuntan a que parte de este aumento puede explicarse también por una mayor tasa de denuncia entre la ciudadanía, lo que no implica necesariamente que la inseguridad haya crecido en la misma proporción, aunque los números son en cualquier caso significativos.

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Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que operan en la provincia han incrementado su presencia en determinadas zonas y franjas horarias para hacer frente a esta situación, especialmente en el entorno del casco histórico y en los barrios con mayor actividad comercial.

Desde el Ayuntamiento no se han producido declaraciones oficiales al respecto en los últimos días, aunque se espera que el tema entre próximamente en el debate municipal, dado el impacto que este tipo de estadísticas tiene en la percepción de seguridad de los abulenses.

Los vecinos, por su parte, muestran una preocupación creciente. Algunos comerciantes del centro histórico aseguran haber notado un aumento de los intentos de robo en sus establecimientos, mientras que en zonas residenciales hay quienes alertan de una mayor presencia de personas desconocidas con actitudes sospechosas.

El reto para las autoridades locales y policiales será revertir esta tendencia antes de que los datos del próximo ejercicio confirmen una consolidación al alza de la criminalidad en una ciudad que, hasta ahora, presumía de ser una de las más seguras de Castilla y León.