El mediapunta andaluz recibe su primera convocatoria con la sub 21 española como verdiblanco, convirtiéndose junto a Yassir Zabiri en los dos representantes del Racing durante este parón de selecciones.

Pablo García no ha tardado en llamar la atención del seleccionador nacional. Apenas unas semanas después de aterrizar en Santander procedente del Betis, el mediapunta sevillano ha sido incluido en la lista de la selección española sub 21 hecha pública este viernes por Pablo Gordo, técnico del combinado nacional.
Se trata de su primera llamada con el equipo nacional como jugador racinguista, aunque no es un nombre desconocido para los técnicos federativos. García ya acumulaba minutos y experiencia en categorías inferiores, y su buen arranque de temporada en El Sardinero ha terminado por convencer al seleccionador.
El Racing cerró su incorporación sobre el límite del mercado de verano por cerca de tres millones de euros, con posibilidad de llegar a los 4,5 si se cumplen determinados objetivos. Una inversión que, a juzgar por los primeros compases de la temporada, está empezando a rendir dividendos tanto en el campo como en el escaparate nacional.
El sevillano se une así a Yassir Zabiri como segundo jugador verdiblanco convocado en este parón internacional, lo que supone un respaldo notable al trabajo que se está realizando en el club cántabro.
No corrió la misma suerte Jorge Salinas, habitual de la sub 19 española y titular en Primera División con el Racing. El joven delantero ha cumplido ciclo en esa categoría inferior y aún no da el salto a la sub 21, aunque su generación tiene margen de sobra para seguir creciendo y optar a futuras convocatorias.
Por su parte, Giorgi Guliashvili, recién recuperado de lesión, tampoco entra en la convocatoria de Georgia, lo que le priva de representar a su selección en esta ventana internacional.
Para el Racing, contar con dos internacionales durante el parón es una señal clara de que el proyecto deportivo camina en la dirección correcta. El nombre de Pablo García, en particular, empieza a sonar más allá de las fronteras de Cantabria, y la afición verdiblanca tiene razones para ilusionarse con el futuro del fichaje más destacado del último mercado estival.



