La UD Logroñés se crece con diez: peor con once que sin ellos ante el Pontevedra

La UD Logroñés vivió este fin de semana una tarde futbolística para el análisis y la reflexión. El equipo riojano cayó ante el Pontevedra en un partido que no siguió el guion previsto por el cuerpo técnico y que dejó más dudas que certezas sobre el juego con el bloque completo.

La UD Logroñés se crece con diez: peor con once que sin ellos ante el Pontevedra

El plan de Unai Mendia se deshizo casi desde el pitido inicial. La UD Logroñés no pudo hacerse con la pelota en ningún momento de la primera fase del encuentro, y el Pontevedra se adueñó del esférico con una claridad que dejó a los locales sin recursos para ejecutar su propuesta ofensiva.

El conjunto blanquirrojo se vio superado en la presión, sin capacidad para salir limpio desde atrás ni para generar situaciones de peligro con continuidad. El juego era casi en su totalidad del rival, y la sensación de impotencia se fue instalando en el equipo y en la grada.

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La paradoja llegó cuando la situación deportiva empeoró sobre el papel. Con uno menos en el campo, la UD Logroñés encontró de forma inesperada aquello que no había logrado con todos sus efectivos: orden, intensidad y cierta capacidad de hacer daño al rival. El equipo se compactó, redujo espacios y llegó a inquietar a un Pontevedra que hasta entonces había dominado sin demasiado esfuerzo.

Ese contraste entre el rendimiento con once y con diez es el dato más llamativo del partido y el que más reflexión exige al cuerpo técnico de cara a los próximos compromisos. No es habitual que una inferioridad numérica mejore el rendimiento colectivo de forma tan evidente.

La derrota, pese a todo, deja una lección táctica y anímica que el vestuario logroñés deberá asimilar. El carácter mostrado en los minutos finales, cuando la adversidad apretaba con más fuerza, es un punto de apoyo sobre el que construir.

Logroño espera ahora que su equipo sea capaz de trasladar esa actitud a situaciones de mayor equilibrio numérico. Porque si los blanquirrojos aprenden a competir con esa intensidad desde el inicio, el horizonte puede cambiar mucho en esta liga.