Las Gaunas se viste de fiesta: más de 5.400 logroñeses abren San Mateo con fútbol y bocata

La víspera de San Mateo olía a pañuelo, a fútbol y a pan recién hecho. El estadio de Las Gaunas vivió una noche especial con la UD Logroñés como anfitriona de una cita que ya va mucho más allá del deporte: es, sin duda, uno de los rituales más queridos de las fiestas de la ciudad.

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Cerca de 5.400 aficionados se dieron cita en el coliseo blanquillo para acompañar al equipo en un encuentro que llegó cargado de ambiente festivo desde el primer momento. Las gradas lucieron un color especial, con muchos aficionados llegados directamente desde los bares y peñas del centro, con el espíritu de San Mateo ya bien instalado en el cuerpo.

El partido fue el escenario perfecto para que Logroño se reencontrara con sus tradiciones más auténticas. Y si hay algo que no puede faltar en una noche así, es el bocata. Durante los quince minutos del descanso, los puestos y las mochilas se convirtieron en los protagonistas indiscutibles, con los aficionados disfrutando de ese bocado tan identificado con las noches de fútbol en Las Gaunas.

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En fiestas

A la tradición del bocadillo se sumó otro elemento que redondó la velada: un periódico especial de San Mateo repartido entre los asistentes, un guiño informativo y festivo que conectó a los aficionados con el espíritu de unas fiestas que arrancan con fuerza cada septiembre.

El ambiente en las gradas reflejó lo mejor del fútbol local: familias, peñistas, jóvenes y mayores compartiendo un espacio donde el deporte y la cultura popular se funden de manera natural. Logroño sabe que San Mateo no empieza solo con el chupinazo; empieza también cuando el estadio se llena y la UD Logroñés sale al césped.

Una vez más, Las Gaunas demostró ser algo más que un campo de fútbol. Es un punto de encuentro, un símbolo de la ciudad, y en noches como esta, el mejor aperitivo para unas fiestas que prometen estar a la altura de lo vivido sobre el tapete verde.