Un interno del centro penitenciario de Villahierro, en Mansilla de las Mulas, agredió el pasado sábado a dos funcionarios tras fingir un desplome para ser trasladado a la enfermería, donde el médico de guardia descubrió que estaba simulando. Los hechos ocurrieron durante la mañana del 19 de septiembre y han sido denunciados públicamente por el sindicato CSIF.

Según la información trasladada por los trabajadores, el incidente comenzó cuando el interno, que se encontraba en la sala del módulo 14, cayó al suelo aparentemente sin conocimiento. Los funcionarios actuaron de inmediato siguiendo el protocolo establecido y lo condujeron a la enfermería para que fuera atendido.
Fue precisamente allí donde el engaño quedó al descubierto. El facultativo que lo examinó determinó que el preso estaba fingiendo y se lo comunicó en presencia del personal. En ese momento, el interno cambió de actitud de forma repentina y violenta, propinando una patada al jefe de servicios con tanta fuerza que lo tiró al suelo, intentando continuar golpeándole hasta que el resto de funcionarios lograron intervenir.
La agresión no se detuvo ahí. Durante el traslado al departamento de aislamiento, el preso dio un cabezazo a otro funcionario, y ya dentro de la celda siguió mostrando una actitud violenta durante un tiempo prolongado antes de poder ser reducido definitivamente.
El CSIF ha querido destacar la actuación de todos los trabajadores implicados, a quienes reconoce su profesionalidad y serenidad ante una situación de extrema tensión. Sin embargo, el sindicato advierte de que estos episodios no pueden seguir normalizándose.
Según los datos que maneja la organización sindical, cerca de una veintena de trabajadores del centro penitenciario leonés han sufrido algún tipo de agresión física solo en lo que va de año, sin contar los continuos insultos y amenazas verbales que forman parte del día a día de muchos de estos profesionales.
El sindicato exige a la administración que adopte medidas concretas y eficaces para proteger la integridad física de los funcionarios penitenciarios, señalando que la creciente falta de respeto hacia quienes representan la autoridad dentro de los centros es un problema que lleva demasiado tiempo sin recibir una respuesta adecuada.
No es la primera vez que el centro de Villahierro registra un incidente de este tipo, y desde el sector se insiste en que la situación requiere atención urgente por parte de las instituciones competentes.



