La compañía ha completado en Valladolid el despliegue de voz sobre 5G, convirtiéndose en la primera operadora en lograrlo en la provincia. El balance del primer trimestre del año deja una red más rápida, con menor latencia y con presencia en rincones de la provincia que apenas aparecen en el mapa.

Telefónica lleva el 5G más avanzado a más del 92% de los vallisoletanos, incluyendo pueblos de apenas 30 vecinos

En total, Telefónica ha activado 29 nodos de alta frecuencia en la banda de 3.500 MHz, pensados para zonas con gran concentración de tráfico, donde la demanda de datos es más intensa. A estos se suman otros 14 nodos en la banda de 700 MHz, que trabajan de forma complementaria para mejorar la cobertura en interiores y ampliar el alcance en espacios abiertos y municipios rurales.

Entre los pueblos beneficiados por los nuevos nodos figuran localidades como Corrales de Duero, Wamba, Olmedo, Nava del Rey, Serrada, Renedo de Esgueva o San Cebrián de Mazote, entre otros. También se han encendido tres nuevos puntos en la capital vallisoletana.

Uno de los aspectos más destacados de esta mejora es la activación del 5G Stand Alone en los municipios que ya contaban con cobertura de la operadora. Esta tecnología permite que las llamadas tengan una calidad de sonido superior y que el usuario pueda navegar o descargar archivos simultáneamente mientras habla. A futuro, abre la puerta a servicios como la traducción de llamadas en tiempo real mediante inteligencia artificial.

La directora territorial de Telefónica, Beatriz Herranz, ha subrayado que la compañía continúa trabajando para dotar a toda la provincia de las mejores infraestructuras de conectividad, señalando que una red sólida es la base para desarrollar servicios innovadores en ámbitos como la agricultura, el turismo, la sanidad o la atención social. Como ejemplo, ha citado el proyecto con el Ayuntamiento de Valladolid para detectar situaciones de soledad no deseada mediante tecnología.

Herranz también ha avanzado que próximamente se pondrá en marcha un nodo de computación en el borde —Edge Computing— en Valladolid, que permitirá procesar los datos localmente, sin depender de una nube centralizada, lo que multiplicará las posibilidades del 5G tanto para empresas como para particulares.

Lo más llamativo del despliegue es su alcance en el mundo rural. Más del 30% de los municipios vallisoletanos tienen menos de 500 habitantes, y algunos apenas superan los 25 vecinos, como Villabaruz de Campos o Gatón de Campos. Que la conectividad llegue también a estos lugares no es un detalle menor: es una cuestión de equidad territorial.

por redaccion