Cuatro testigos presenciales y cuatro grabaciones de vídeo contradicen la versión oficial difundida por la organización del Ironman 70.3 de Vitoria-Gasteiz tras la muerte de un triatleta británico de 25 años el pasado domingo en el embalse de Ullibarri-Gamboa.

Espectadores, no el personal de emergencias, fueron los primeros en rescatar al triatleta muerto en el Ironman de Vitoria

El deportista entró en dificultades durante el tramo de natación de la prueba y falleció después de más de una hora de maniobras de reanimación. El juzgado de guardia de Vitoria ha abierto diligencias previas y ha ordenado una autopsia para determinar la causa del fallecimiento.

La organización publicó ese mismo domingo, cerca de las dos de la tarde, un comunicado en el que afirmaba que el atleta había sido rescatado por el personal de emergencias. Sin embargo, los testimonios recogidos y las imágenes verificadas cuentan una historia diferente.

Según los cuatro testigos entrevistados por separado, fueron varios espectadores los que se lanzaron al agua desde la orilla y llegaron primero hasta el joven. El kayak de la organización más cercano permanecía junto a una boya orientado hacia ella y no cruzó en ningún momento la hilera de nadadores que continuaban avanzando hacia meta.

Las grabaciones, tomadas desde teléfonos distintos, no presentan señales de edición y conservan la hora de creación. Los relojes de ambos dispositivos coinciden al segundo. Una de las grabaciones incluye además las coordenadas GPS del lugar.

A las 8:09:37 de la mañana, una cámara ya captaba a un nadador separado del grupo, con la cabeza entrando y saliendo del agua y sin mover los brazos como el resto de participantes. La autora del vídeo no reparó en él en ese momento porque estaba filmando la llegada de un familiar y solo comprendió lo que había grabado al revisarlo después.

Los testigos aún cargan con lo que vivieron aquella mañana. Una de ellos pasó el resto del día sin poder hablar. Otro abandonó la zona con el cuerpo revuelto. Una tercera lo describió, ya de madrugada, como algo tremendamente angustioso de presenciar.

La organización no ha respondido a las preguntas planteadas por este medio y no ha emitido ningún comunicado adicional desde el domingo, alegando respeto hacia el deportista y su familia.

El caso queda ahora en manos del juzgado, que deberá esclarecer tanto las causas de la muerte como el protocolo de seguridad seguido durante la prueba.

por redaccion